Toda la gente habla, comenta, sabe...de todo, pero en éstos días se habla mucho de política. Es posible que después de las elecciones, sea una de las referencias en las conversaciones más comentadas. Hasta tengo la impresión de que la prensa es hoy un poco más leída que ayer y que la gente está un poco más interesada en saber, conocer, opinar...
La política es cosa de políticos!!. Más de una vez hemos escuchado ésta frase. Quizás por la actualidad y siendo razonable que la política sea hoy más analizada y leída, sí que haríamos bien en aislar el ruido que se mueve a su alrededor.
Es decir, no dejarnos llevar por los comentarios y no olvidar que hace muchos años, nos dotamos de un modelo y una organización, que votado en referéndum escribió mucho más que una convivencia con derechos y deberes dentro de un país.
Y entre esos deberes, debemos profundizar en el de confiar más en la gente común, para que sus necesidades sean la prioridad a resolver.
Estamos en un tiempo de respuestas más que de preguntas. Más allá del ruido interesado, la política tiene un tiempo que es muy importante respetar, pero éste cambio de época nos está diciendo cada día, que quien siga dudando que las respuestas de la gente deben adquirir una percepción distinta, es que no se ha dado cuenta de que los tiempos han cambiado y que ya nada será igual.