Llevo algunos días reflexionando sobre cómo poder caminar por este Puente. Normalmente no me cuesta iniciar el camino, pero tengo que decir que en estos últimos días me está costando, porque las dudas me asaltan y me preocupan. Un buen amigo me decía siempre que aquellos que dudan es porque piensan. Puede que sea por ello. Decía hace unos días que en la búsqueda de apoyos en forma de avales para Ramón estaba escuchando a la militancia y aprendiendo a través de sus argumentos. Escuchando y compartiendo. Con compromisos de cambiar y de realmente valorar que o lo hacemos o estaremos cambiando algo para no cambiar nada. En la intervención en el Comité Regional del Partido lo manifesté: aprendamos del pasado reciente para no perder el futuro. Y me surgen las dudas, porque tenía muy claro que había un proyecto de cambio y de abrir el Partido con Ramón Díaz Farias, dándole el valor y la fuerza a la militancia para compartir un proyecto regional.
Necesitamos reconectar con la militancia en primer lugar para volver a ser el PSOE. Será difícil volver a conectar si no unimos el sentimiento de pertenencia y el protagonismo no se lo damos a la militancia. Porque nos lo dicen, quieren contar y no sólo que les cuenten. Hay mucho PSOE por reconstruir y recuperar desde las agrupaciones locales. Y hay que introducir cambios en los procesos de primarias para que todo el mundo pueda partir desde las mismas posiciones, porque los 838 avales conseguidos por Ramón Díaz Farias tienen mucho más valor que lo que es propiamente la cantidad numérica representada. Y en los cambios no sólo me estoy refiriendo a los recursos empleados y que se han podido comprobar en la campaña realizada.
En estos días posteriores a no haber conseguido el mínimo de avales he podido compartir con compañeros y compañeras que avalaron a Ramón. Porque no sólo hemos compartido una idea y un proyecto al avalar, también se han establecido compromisos. Compromisos en forma de apoyos y que me gustaría que fueran asumidos por quienes con el voto de la militancia el próximo día 11 de abril, va a resultar elegido o elegida. Pero no puede tratarse solamente de asumir, sino que también tiene que haber un control de que esos compromisos se van a cumplir. Por ello hay que compartir y comprometer públicamente de que la regeneración se va a producir cumpliendo y firmando protocolos evaluables que los órganos del Partido en sus distintos ámbitos tanto regionales como provinciales deberán exigir.
Hace unos días mostraba mi preocupación a un grupo de compañeros por cómo se resolverán estas primarias. Preocupación porque creo que estamos en un tiempo donde nuestro sentido común y nuestra historia reciente, así como la madurez emocional deberían ser argumentos para cerrar bien el proceso. Pero tengo dudas de que estos sean los argumentos valorados. Porque no se trata de vencer, sino de convencernos a los militantes que necesitamos ser persuadidos y volvernos a reconocer en la Organización. Espero que en esta campaña tanto Soraya como Álvaro se muestren y se comprometan a encontrar en esos argumentos razones que nos lleven a valorarlos no sólo por sus palabras, también por sus hechos, porque necesitamos reencontrarnos si queremos recuperar la confianza de la gente.