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domingo, 27 de septiembre de 2020

Hacia dónde vamos así!!!

Que si al rey le habría gustado ir, pero no lo han considerado oportuno y se le ha negado. Que si la decisión de que no fuera, la ha tomado quien la tenía que tomar...y así hasta tres veces.  Que si una parte del Gobierno dice que el rey siempre sabe estar en su sitio y la otra parte del gobierno dice que ha roto la neutralidad política. Que si lo mejor que habían acordado era coordinarse y para ello llegaron a poner tantas banderas de España como de Madrid, hasta un total de 24. Y para coordinarse, lo mejor que se les ocurre es celebrar ruedas de prensa por separado. Que si las fiestas privadas continúan celebrándose. Que los ciudadanos deben asumir una responsabilidad individual. Y con todo esto que está pasando, los ciudadanos con mascarillas incluidas, asistimos estupefactos y asombrados al sainete que están protagonizando quienes deberían ocupar todo su tiempo en resolver problemas y no crearlos, y en preocuparse por resolver unidos el mayor problema que tiene este país desde hace ya siete meses.

Y es que asistimos a diario a episodios que nos dejan perplejos por quienes deberían estar resolviendo problemas sin hacer ruido, porque ya hay suficientes como para generar más. Así lo recoge un estudio científico publicado en estos días, donde se señala que nuestro país se precipitó en la desescalada y remarca que dos de los principales errores son el de una sanidad pública infradotada y una baja capacidad de rastreo. Buena parte de razón debe existir porque durante toda esta pandemia, son los propios profesionales quienes lo vienen manifestando.

Por ello sería muy conveniente que no se repitieran algunos episodios de estos últimos días para no seguir profundizando en la grieta de distanciamiento de la ciudadanía hacia la política, los políticos y otras instituciones. Hace poco más de diez años la confianza de la ciudadanía en el Gobierno, en el Poder Judicial y en la Corona superaba ampliamente el aprobado. La política y los políticos no formaban parte de las principales preocupaciones de la ciudadanía. Hoy el panorama demoscópico resulta muy lejano y los datos de opinión muestran una percepción muy diferente, concluyendo con una percepción negativa y un nivel de satisfacción muy bajo. 

Es posible que los efectos de la pandemia oscurezcan una situación que ha empezado a cronificarse porque los niveles bajos de confianza de la ciudadanía en las instituciones se han producido y vienen manteniéndose. Las encuestas oficiales y no oficiales lo vienen señalando y desde hace tiempo los políticos, los partidos y la política son percibidos como uno de los principales problemas que tiene España. Todos estos ingredientes conforman una peligrosa combinación y más en una situación sanitaria, social y económica tan grave a la que se une la problemática de parecer que cada uno está haciendo la guerra por su cuenta, por lo que nos encontramos ante elementos esenciales que pueden marcar una percepción social de incapacidad o ineficacia para resolver los problemas y recuperar el crédito de la ciudadanía.

Por cerrar esta entrada con un tono menos serio, pero realista y que podría reflejar situaciones de otra época que se repiten....#Ayuso dixit: "Madrid es una España dentro de España". En fín, como dijo Fernando VII: España no es una tragedia. Es un sainete.... pero de una envergadura que alcanza a toda la piel de toro.

domingo, 20 de septiembre de 2020

La poderosa razón económica....

A veces cuando me propongo escribir una entrada para el blog, le doy un repaso a algunas de las noticias que a lo largo de la semana me han llamado la atención. La atención por diversas causas, aunque las reflexiones tienen más que ver con lo que veo y con lo que escucho en primera persona, porque con el paso del tiempo todos terminamos confirmando que es la mejor fuente, porque son en gran parte muestras de la vida cotidiana en general, que es aquello que nos alimenta y nos amplia los sentidos, aquello que nos genera la naturalidad que todos llevamos dentro y que no debemos perder, porque posibilita ver las cosas con cierta distancia y nos permite seleccionar.

Distancia y selección, porque hay muchas cosas que esta pandemia está oscureciendo. La prueba de ello, es que la mitad del tiempo de cualquier informativo es dedicado por todos los medios a informar sobre los efectos de la pandemia. Sin embargo, ha habido una noticia que ha centrado y ocupado mucho tiempo en los medios. Ha sido el proceso de absorción (fusión) de una entidad bancaria que hace años ocupó buena parte de las preocupaciones del Gobierno de entonces y de muchos ciudadanos en su día. Y es que puede que una de las conclusiones de muchas de las cosas que hoy nos están pasando, sea que la razón moral y la razón política hayan podido ser sustituidas por la razón económica. 

Será por esa razón que hoy sólo es útil e importante aquello que es rentable, y posiblemente la política por la propia conformación de las fuerzas representadas en el Parlamento haya caído en la debilidad o en el conformismo, porque a la vista de las declaraciones y el silencio de todos los actores, parecen irrecuperables aquellos más de 20-24.000 M. millones de euros que el Estado (todos) prestó a través del fondo de recuperación bancaria a una entidad financiera y que en esta semana ha sido absorbida....Recordando a Sampedro él decía que el sistema había organizado un casino, para que ganaran siempre los mismos y que había dos tipos de economistas, los que trabajaban para hacer más ricos a los ricos y los que trabajamos para hacer menos pobres a los pobres....

En 2008 fue la crisis financiera, años más tarde la digitalización, ahora el proceso de la absorción y cuando el proceso se haya enfriado, se hayan sentado los nuevos Consejeros y se coloquen sus sobresueldos, se iniciará el proceso de cierre de oficinas, despidos y jubilaciones anticipadas por la nueva entidad nacida al aire de la absorción-fusión realizada. Es una consecuencia del proceso de reestructuración bancario llevado a cabo en los últimos diez años y así lo refleja el último informe del  Banco de España, donde se señala la pérdida de más de cien mil empleos y el cierre de más de 22.000 sucursales.

Ahora que sucede todo esto recuerdo al Ministro Escrivá y su apuesta por incentivar a aquellos que retrasen la jubilación voluntaria para limitar las "prejubilaciones" y así aumentar la edad real de retiro, y pienso en todos los trabajadores de la nueva entidad cuando inicien el proceso de reestructuración o en aquellos trabajadores que una vez se acabe el periodo que los Ertes contemplan puedan llegar a ser despedidos o en aquellos jóvenes que siguen esperando una oportunidad para no seguir trabajando con un contrato basura...pero será que todo esto forma parte de la razón moral y ha sido superado y olvidado por la razón económica.

Hasta es posible que las frases de Sampedro suenen al siglo pasado. Y es cierto, son del siglo pasado, pero estamos en unos momentos en los que la gente no cree en casi nada y esos son los momentos en que se acaba creyendo en cualquier cosa....y esto es tremendamente peligroso.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Gente corriente....

Hace unos días y como venimos haciendo desde hace algunos años durante la "celebración de las fiestas patronales", coincidimos un grupo de amigos. Nos dedicamos el tiempo a nosotros, a hablar de nuestros tiempos mozos...esa etapa de la vida de cada uno que aparece por la pubertad y llega hasta la edad adulta. Reflexionamos sobre lo que habíamos cambiado. Como región y nosotros mismos. Recordamos nuestros tiempos de jóvenes y sencillamente mirábamos con una cierta añoranza hacia atrás y nos reíamos. Sí, porque recordábamos nuestras cosas, quizá algunas no seríamos capaces de hacerlas hoy. Porque recordar es, en muchas ocasiones, una oportunidad para sonreir, para cerrar los ojos y sentir, para pensar en los momentos que permanecerán para siempre guardados en nuestro interior.
Y hace un par de años, nuestro paisano Luis Pastor en el teatro romano de Mérida nos decía en su maravillosa canción "Soy"... "soy lo que fuimos ayer, soy lo que está por venir, soy un deseo de ternura, un canto de cuna...soy parte de ti"...Y disfrutamos como pocas veces escuchando la canción y sobre todo reivindicando una forma de ser, que a pesar del tiempo transcurrido, sigue siendo fiel a sus ideas, a su personalidad. Debe ser que los extremeños estamos tan impregnados de nuestras esencias y de nuestros orígenes que nos reafirmamos cuando recordamos esos tiempos de la "nacencia" que decía nuestro Chamizo.
Estos días se ha celebrado el Día de nuestra Comunidad. Un día diferente por la situación, un día más triste porque el que más y el que menos tiene algún recuerdo como consecuencia de la pandemia. Un amigo me comentó: no me pareció bien al principio aquello de repartir tantas medallas en reconocimiento a tanta gente, pero hoy tengo que decir que me ha parecido una forma de reconocer que en nuestra región hay mucha gente anónima que cumple con una de las mayores fortalezas que tiene el ser humano, su generosidad. Y aunque en los últimos años lo de las Medallas y su entrega ha cambiado, en esta ocasión y también quizá por el formato y la situación, ha sido un acto en el que el mayor brillo ha sido el de la gente corriente. Gente corriente que ha salido en la foto por primera vez, pero que el desempeño de su trabajo y dedicación es la mejor presentación de su conducta cada día.
Y esa quizás es una de nuestras mejores señas de identidad, porque nos sale de forma natural, porque los extremeños somos de esa forma de ser, esa conjunción de nuestros orígenes que reafirma nuestra identidad, ese origen que hoy sentimos reconocidos y del que tenemos el deber y el derecho a reconocernos y que se nos reconozca, porque aunque pasen los años...la gente corriente seguirá dando el ejemplo ya sea en blanco y negro o a todo color.
La historia, nuestra historia no puede ni debe olvidarse....los recuerdos los compartiremos siempre, porque nuestra memoria es uno de los patrimonios más personales que tenemos, por eso es seguro que los que hace unos días representaron a tantos, también reivindicarán en el futuro ese día en que la gente corriente por fín, fue reconocida.

domingo, 6 de septiembre de 2020

De la conducta de cada uno y....

Llevamos demasiado tiempo en un estado de incertidumbres y como escuché hoy durante la compra a una profesora, nos quedan unos cuantos días en lo que no sabemos lo que puede pasar y cómo vamos a poder reaccionar. Porque lo de los protocolos y las contrataciones está muy bien, pero las preocupaciones y las dudas nos están llevando a una situación en la que no sabemos cómo resolver en caso de que haya contagios en las aulas. Y pienso que las dudas no se van a resolver, porque el Gobierno y las Comunidades están diciendo lo de que hay que ir al colegio, pero los profesores, padres y madres tenemos una dentro de nuestro cuerpo que los nervios nos están generando una cierta sensación de ansiedad. Creo que esto es una realidad de lo que hoy está pasando en todos los profesionales de la enseñanza y en casa de todas las familias con niños en edad escolar, porque hay muchas dudas en toda la Comunidad educativa, como también mucha preocupación en los Gobiernos.
En la entrada de Urgencias del Hospital Universitario de Cáceres hay pinchada en una de sus paredes una sábana blanca (eso me pareció) con una frase inscrita. Sus letras están realizadas a mano y en distintos colores, estando acompañadas por el dibujo de tres figuras que representan a tres sanitarios con sus trajes de faena. Es una imagen que tiene menos repercusión que otras, desde luego muchísima menos visualización porque no sale en ningún medio televisivo o porque no le damos importancia o que simplemente cuando se visita un centro de estas características como es normal y lógico, estamos pendientes del problema y no reparamos. No es lo mismo cuando se pasan varias horas y buscamos engañar a nuestra mente haciendo otras cosas.
La frase inscrita me hizo reflexionar sobre su contenido, sobre su mensaje. "De la conducta de cada uno depende el futuro de todos"....parece que es una frase de Alejandro Magno, aunque no tengo clara la palabra futuro, porque creo que es destino. Al final el futuro y el destino forman parte de un camino, aunque no es lo mismo su significado. Pero la cuestión que me parece más importante es el mensaje de la frase de la sábana. El sentido común del que hablamos muchas veces, pero tengo la impresión de que nos lo aplicamos muchas menos de la que el mensaje trata de decirnos.
Es posible que Alejandro Magno cuando la estuviera escribiendo pensara en lo más importante sin dejar que el éxito le sobrepasara, porque pensaría que es mejor dejar que las palabras fluyan buscando su propio significado. Quizás por el lugar donde estaba en ese momento o porque las palabras tenían mucho de sentido común, pensé que había una llamada de los profesionales de la sanidad hacia aquellos que llegado el momento la necesitan, hacia todos, porque es cierto que la frase marca bastante y define el destino al que podemos llegar.
En estos tiempos que corren deberíamos recurrir en más ocasiones al mensaje de la frase, porque aquello que se aprende desde cuando somos niños puede que esté oculto, quizá sin que lo sepamos, pero permanece dentro de nosotros....y aunque estos próximos días esten llenos de incertidumbres y el riesgo cero de contagio no exista, hay que superarlo también con nuestra conducta, ya que buena parte del futuro de esos niños está escribiéndose hoy para ser la respuesta a su destino.

domingo, 30 de agosto de 2020

Desde mi atalaya....

He terminado de leer una conmovedora novela sobre una historia que nos recuerda que por encima de las ideologías, están siempre las personas y que, en los momentos decisivos, podemos ser capaces de lo mejor. Leer una historia como "El corazón con que vivo" escrita por una persona como Peridis, que es capaz de concretar en sus viñetas, historias actuales del tiempo que vivimos a través de su pluma, me ha hecho reflexionar en estos días y mirar con una cierta distancia un tiempo reciente vivido. Desde una cierta lejanía que como le decía a una amiga, me hace aún más valorar y seleccionar lo que verdaderamente es importante. Es un ejercicio que podría recomendar, pero como decía Sampedro a una señora que le dijo que su vida era una novela.... {si usted tiene una historia escríbala, escríbala usted misma}.
Víctor que está en sus primeras palabras, sonríe y pide las cosas apuntando con el dedo. Es una manera de no equivocarse hasta que sepa pronunciar lo que quiere, porque si le das algo que no es, te lo rechaza apartándolo con su mano. Es una forma de seleccionar y estos principios son una manera de saber lo que quiere siendo tan pequeño como es. Será el tiempo compartido o porque como he llegado a leer, es una nueva fuente de afecto que te hace sonreir y vivir con ilusión, rejuveneciendo la tierna sensibilidad de aquello que realmente merece la pena porque brota del sentimiento y del corazón.
Y es que siempre, pero quizás por las circunstancias del momento actual, la novela del río de la vida tiene un comportamiento que no valoramos lo suficiente, porque creemos que lo tendremos siempre o porque somos como somos. Leemos y conocemos de historias que son novelas conmovedoras. Que  nos hacen sentir pellizquitos, que nos hacen revolvernos y mostrarnos sensibles en la soledad de ese momento. Puede que sea que esta historia real que nunca creímos que tendríamos que vivir nos esté superando y que la desconfianza se haya adueñado de nosotros, porque entre otras razones estamos saturados de tanta información por todos los canales terrestres, marítimos y aéreos....digámoslo así, que así cabemos todos y todas!!!....o puede que el haber estado refugiado hacia nuestro entorno nos haya hecho inaugurar una nueva estación donde tiene mucha importancia la palabra selección.
Es tempranito y en un ensayo sobre una novela ficticia me dispongo a tener una visión de lo que pasa a nuestro alrededor desde la atalaya de mi terraza. Y esa disposición me lleva a mirar a lo lejos sin ver nada, solamente lo que alcanzan mis ojos. A reflexionar en el silencio de ese momento cumbre. Me parece estar en otro tiempo cuando escucho la sintonía de un móvil y suena un villancico. Me paro, cierro de nuevo los ojos y trato de ver. Y pienso que me gustaría que hubieran llegado esas fechas para tener una visión más clara de lo que pasa a nuestro alrededor, y para que aunque Víctor siga apuntando con su índice, pueda seguir aprendiendo a escribir las primeras letras de la estación de su vida.
La red me avisa de un recuerdo de hace unos años. De un tiempo en que una de las cosas importantes y que tenía valor en la vida, era la gente con clase. Y en aquellos momentos se decía que tener clase no dependía de la posición social, ni de la educación recibida en un colegio elitista, ni del éxito que se alcanzara en la vida....Tener clase se apuntaba como atractivo principal el tener belleza moral....y eso se determina desde el interior de cada individuo.

domingo, 16 de agosto de 2020

A vivir que son dos días....

A vivir que son dos días....es el título de un programa de radio que se emite los fines de semana. Desde la atalaya de las ondas se llega a todos los sitios y en todo el mundo se escucha. Puede que la radio se convierta por momentos en el compañero o compañera con el que nos despertamos o nos acostamos cada día. Ayuda a compartir y a veces escuchamos historias con las que nos solidarizamos o incluso nos sentimos conmovidos por ellas. Son las cosas del directo y el escuchar una voz que se expresa con sentimiento, que te suena verdadera...no me refiero a los tertulianos, que muchas veces aburren.
Estamos en un fin de semana que normalmente sería un día de celebración en prácticamente todo nuestro país, porque si hay un día del año que es festivo y en el que casi no hay ningún pueblo que no celebre una fiesta, es el que coincide con el 15 de agosto. También en alguna ciudad y pueblo de España es un día que después de 84 años aún se recuerda, pero por otras razones, porque la historia de una ciudad como Badajoz está unida a una fecha.
Pero en estas fechas en este año, nuestros pueblos y ciudades no están para fiestas y celebraciones. Y se nota. Se nota porque hay silencios en nuestras calles y plazas, hay más silencios que antes. Los ciudadanos no estamos disfrutando de nuestras vacaciones porque estamos demasiado pendientes todos los días de las noticias. Ese ser como somos, ese disfrutar como antes, esa bienvenida de nuestros amigos y familiares que pasan el año en otras ciudades, no es como otras ocasiones. Y se nota, sobre todo en nuestros pueblos, donde la cercanía y la efusividad de nuestra gente es una de nuestras señas de identidad.
La "fresca por la noche" en las esquinas de nuestras calles no sabe igual. El paseo esperando a que las ráfagas del aire te refresquen no es el mismo. Un mayor silencio se ha convertido en uno de los sentidos protagonistas de la noche. Un silencio que deja escuchar hasta las conversaciones que se producen a través de nuestras ventanas y balcones, e incluso permite escuchar y oir con nitidez nuestros propios pasos en el reencuentro nocturno del paseo de la noche por calles con historias. 
Y esa sabiduría popular que forma parte de ese ser como somos es muy bueno de escucharla y compartirla, porque es muy sana y nos dice muchas cosas. Y en esos ratos de recuerdos, en esos espacios del ayer, del hoy y del incierto futuro nos encontramos sin haber aprendido, porque nadie nos aseguró que habíamos pasado el examen. El examen de este tiempo, que un día nos cambió la vida y del que a la vista de las últimas noticias de números de brotes y contagios aún seguimos sin superarlo, porque no terminamos de asumir que o nos adaptamos a esta situación y convivimos con ella asumiendo la nueva realidad de forma responsable, o pasaremos a convertirnos en zombis que que van de un lado para otro sin sentido y preguntándonos si hemos aprendido lo que debíamos....es cierto, a vivir que son dos días, pero tratemos de conseguirlo de forma responsable individual y colectivamente, porque nos va lo más importante que tenemos, nuestra propia vida y la de los que están a nuestro lado.

domingo, 2 de agosto de 2020

Momentos de la vida....

Y se incian las vacaciones y las cosas siguen igual. Bueno, igual exactamente no. Seguiremos escuchando y hablando sobre lo que venimos sufriendo desde hace cinco meses, pero aparte de tener que estar soportando estas temperaturas, necesitamos desconectar de todo esto al menos durante unos días. Hay que intentarlo. Tenemos que volver a nuestros pensamientos donde podemos encontrarnos bellos momentos vividos. Son esos momentos mágicos, en  los que nos dejamos asaltar por esos reencuentros de otro tiempo no lejano. Son aquellos que tienen un valor inmenso, porque nadie los ha vivido. Sólo tú. Es muy positivo y gratificante hacer este ejercicio, porque conseguimos que nuestra mente se libere. Incluso, hasta podemos llegar a sonreir.
Pensaba en ello en ese trayecto entre el Guadiana y el Tajo. En estos días donde se producen reencuentros con amigos y familiares. Aunque este año será distinto, porque la gente está más en sus casas que en el contacto de la calle. Estamos llegando a un tiempo en el que las historias guardadas y que se almacenan en el disco duro de la memoria, se rebrotan y nos golpean. Pensamos en los momentos vividos a lo largo del río de la vida, para no olvidar que al final la vida es un pequeño soplo de libertad que se comparte con el tiempo que convivimos, un tiempo que pasa y que no vuelve.
En ese tiempo del rio de la vida nos pueden asaltar momentos en los que nos hubiera gustado tener conversaciones con los seres queridos que hoy ya no están a nuestro lado. Son aquellas conversaciones y recuerdos que nos hubiera gustado volver a compartir. Porque la experiencia y la mirada hacia atrás nos puede hacer recordar aquellas preguntas que nos habría gustado hacer. Porque esas respuestas que viven de la sabiduría del tiempo y de la vida, te hacen pellizcarte desde la profundidad de los sentimientos.
Y en esta etapa en la que ya hemos pasado por varias entradas y salidas nos empezamos a dar cuenta mirando hacia atrás, de que tal vez nunca fuimos tan sinceros ni honestos con nuestras emociones y sentimientos como durante la etapa de la adolescencia. Quizás es que los recuerdos nos lo muestra de esta forma. Quizás es que la sinceridad nos lo muestra así y es la fase del rio de la vida en que tomamos conciencia social y comenzamos a pensar en situaciones que no se limitan a lo que vemos, oímos y podemos tocar en nuestro entorno más cercano.
En una de las conversaciones de la semana escuchaba en silencio como puede llegar a brotar la vida. Cuando una mirada te puede llegar a decir más que las palabras. Cuando un beso te puede llegar a acariciar por dentro sin apenas rozarte. Cuando un abrazo, una mirada y un beso puede conseguir llevarte al interior de los sentimientos....al final la vida, es eso,  un pequeño soplo de libertad que compartimos con los momentos que vivimos.