Vistas de página en total

domingo, 30 de octubre de 2011

Un privilegiado.

Hace unos días visité la oficina del Servicio Extremeño de Empleo en Badajoz. Estaba comprobando los anuncios y papeles que estaban en el tablón donde pinchan las ofertas de empleo? y cursos y otras cosas.
Con ello, recuperé algo que antes hacía de vez en cuando para comprobar cómo se movían las ofertas de empleo, la actividad del Sexpe y de las empresas. Se acercó un señor; debería andar cercano a los 50 años. Me preguntó si había ofertas de trabajo y el mismo respondió: solo cursos y anuncios...lo que necesitamos es trabajar y no otra cosa.
Es lo de siempre. Tenemos que venir a pasar revista y siempre nos encontramos con la misma respuesta. Se me acaban las ayudas y no puedo más...con mi edad, no puedo emplear mi tiempo en formarme ya, porque lo que necesito es trabajar.
No me dijo nada nuevo, tenía razón. Pero me quedó sorprendido la forma cómo lo expresó y sobre todo su mirada. Una persona que se acercaba al centro de empleo y que se encontraba con la misma situación de hace tiempo, seguro. Su mirada reflejaba una necesidad, una urgencia, una oportunidad.
Cuando se marchó y salí a la calle, reflexioné y me dije: tengo una gran suerte porque tengo trabajo y por ello, me siento un privilegiado.

jueves, 20 de octubre de 2011

Es un gran día.

Sí, hoy es un grandísimo día para nuestro país. Se ha producido lo que todos los españoles deseábamos. ETA ha anunciado el cese definitivo de su actividad armada.
Creo que será dificil haber recibido ésta noticia y no sentir una sensación de libertad...de paz. Libertad y Paz de compartir éste nuevo tiempo para la sociedad española, para todos los ciudadanos.
Gana la Democracia, porque es una gran victoria de la Democracia. Los vencedores, todos los demócratas.
Salía de la Universidad y comencé a escuchar la radio...me pareció por las primeras palabras que escuchaba que se había producido algo muy grande...la Ser estaba hablando de un comunicado de la banda terrorista.
Por fín. La gran noticia se estaba produciendo, se acababa de producir. Empecé a sentir en mi interior la repercusión que estaban tomando las palabras que estaba escuchando.
Hoy estoy recordando muchos días de concentraciones y manifestaciones en la plaza del Ayuntamiento cada vez que se producía un atentado...muchos días ante una misma pancarta solicitando la liberación de Ortega Lara ante la Delegación del Gobierno...muchos días con amigos, compañeros y ciudadanos...hoy también recordemos a los familiares y víctimas de ésta barbarie que ha durado casi medio siglo.
Si, es un grandísimo día para todos. Esta vez sí.

sábado, 15 de octubre de 2011

Toma la calle. 15-M a 15-O.

Sí, hoy nuevamente se tomaron las calles, las plazas de muchas ciudades del mundo. Aún se escuchan esas palmas en silencio moviéndose en forma de aplauso. Ya no hace falta forzarlas para provocar un aplauso. Se consigue con solo moverlas. Como todo lo del movimiento 15M, hoy se volvió a convocar y nuevamente el civismo y la voluntad de la ciudadanía, se expresó con un clamor social unánime.
Una sociedad, un movimiento que participa, que opina, que se hace presente y que decide. Aún sin tener representación, aunque ello pueda parecer una contradicción.
Es dificil no mostrar acuerdo; entre otras cosas, porque los ciudadanos sienten la necesidad de exteriorizar su indignación. Y lo hacen de la mejor de las formas posibles: comprometiéndose e indignándose de forma pacífica. Porque hay razones.
Hoy se renovaron y se removieron más conciencias. Nuevamente la indignación se ha hecho pública; nunca se paró porque siempre hay argumentos para actualizarla, porque nos lo demuestran cada día. Pero una vez más, se expresó en la calle, porque la calle siempre fue del pueblo, al igual que nuestras plazas.
Sí, como se decía en Badajoz o en cualquier otra ciudad del mundo: una mejor justicia social, un cambio global y una democracia auténtica.

domingo, 2 de octubre de 2011

Lo que se diga, que se haga.

La lectura de un interesante artículo me hacía removerme sobre la próxima campaña electoral, con motivo de las elecciones del 20-N. La fecha elegida trae cola. Circula cada frase por las redes que están recobrando vida quienes usaban los chistes tradicionales.
La política es el arte de pactar y de acordar. También algunos decimos, que es donde casi todo es posible. La última prueba de ello, es el acuerdo de PSOE y PP para la reforma de nuestra Constitución.
Ahora vendrán los slogans, las frases, los mensajes y como algunos dicen, las contradicciones y las justificaciones. Como se dice en el artículo: en campaña electoral, se puede decir una cosa y la contraria hasta en el mismo día.
Estoy de acuerdo y así lo expreso donde tengo oportunidad, que posiblemente una campaña electoral no te hace ganar unas elecciones, pero lo que no tengo duda, es que sí te las puede hacer perder.
Los ciudadanos tenemos derecho a conocer lo que piensan hacer y cómo piensan gobernar cada candidato. No es cuestión de mensajes que centren de que ésto empieza a cambiar, o de mensajes que nos prometan cumplir. Las promesas y los cambios, las recuerdan los ciudadanos cuando afrontan a diario con su esfuerzo, la esperanza de que las cosas vuelvan a la normalidad.
Empleo, Sanidad, Educación...serán los argumentos principales y formarán parte del diario de los mensajes. Sería muy conveniente que no se utilizara la demagogia y que lo irrealizable no formara parte de los mensajes. Los políticos que quieran ser escuchados, me da que van a tener que poner mucho el oido y no sólo por la necesidad de conseguir el voto.
Porque quien piense que se puede seguir explicando y justificando como antes, es muy posible que no haya actualizado su perfil y que no se haya dado cuenta, de que las "cosas" ya no son como antes.
Sobre todo, porque se trata de que los ciudadanos vuelvan a recuperar la confianza en la política y en los políticos...porque también de ésto hay mucho que explicar y que hacer.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Nada es fácil.

Es cierto que no hay nada fácil, pero también lo es que todo lo que está pasando y estamos haciendo, lo complica aún más. Es difícil en cualquier caso, pero también es cierto que nunca lo tuvimos fácil.
A veces, las cosas que queremos explicar y justificar, sucede que cuantas más veces nos esforzamos en hacerlo, más difícil resulta el creerlo. Algo parecido, aunque desde otro ámbito a una de las muchas geniales frases de Groucho Marx, cuando según parece, dijo: Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.
Escuché en el Comité Provincial del Psoe de Badajoz a un compañero que no repite en la lista de candidatos a las próximas elecciones. Habló sobre los principios y valores; habló con mucho sentimiento de lo que nos queda; habló del regreso a los inicios; habló del regreso a poner en valor el esfuerzo y el trabajo.
De lo que nos queda...volver al Socialismo.
Nos jugamos mucho los Socialistas en las próximas elecciones. Hay mucho elector infiel como se puso de manifiesto en las anteriores elecciones; es un elector que si en alguna cosa cree es en sí mismo y por tanto, valora que se le trate con respeto, que se le atienda y se le escuche. Que no solo le cuenten, porque quiere contar y no sólo una vez cada cuatro años.
Mucho que escuchar, mucho que hacer y mucho que explicar...y muy, muy mucho que respetar.
Hay quien dice que el escepticismo nos previene sobre las limitaciones de nuestra capacidad de pensar. Nada es verdad porque ésta no existe, decían algunos filósofos.
En alguna ocasión por aquí he querido poner en valor la política. Son nuevos tiempos, que deberían abordar nuevas respuestas de los dirigentes políticos. De no ser así, las respuestas nos la van a dar los ciudadanos.
Estamos en una nueva cultura de la política y  no me estoy refiriendo a la política a través de la red. No.
Porque es cierto que nada sea fácil, no podemos quedarnos tan sólo, en no me gusta lo que ha pasado.
Preocupa y nos debería de hacer pensar, la indiferencia, porque ésta llevada hasta el extremo anula la condición de ciudadano y cuando éste ve y siente que decide...toma la decisión.
Claro que no hay nada fácil, pero no deberíamos ponerlo aún más difícil nosotros mismos.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Nosotros, los indefensos.

En éstos tiempos de crisis y no sólo económica, sino de muchas cosas, nos empezamos a encontrar con nuevos abusos que generan nuevos estados de indefensión en los ciudadanos. Son casos que suelen pasar desapercibidos, quizás por aquello de formar parte de la letra pequeña. Quizás por la propia dinámica que nos lleva a no pensar y reflexionar lo suficiente. Total, como al principio todo son facilidades y sonrisas.
Esas cláusulas abusivas que les son permitidas a determinadas empresas. Esas condiciones que generan ciertas obligaciones que casi no se leen por el tamaño de la letra y que tampoco se explican. Que nos encontramos como que incluso ya están marcadas; que incluso tenemos que insistir en que formen parte del contrato y nos encontramos con la respuesta: no se preocupe, si tiene alguna duda, estamos para atenderle cada vez que lo considere.
Esas nuevas condiciones cuando adquirimos un producto de telefonía, por ejemplo. No tenemos ningún problema en adquirirlo, contratarlo, renovarlo. Es decir, cuando somos consumidores en la compra, pero los problemas comienzan cuando somos los mismos consumidores en la entrega-devolución del producto, porque sencillamente no queramos continuar con el mismo.
Es posible que como consumidores individuales, pensemos que no nos vamos a ver en una situación así, porque a nosotros no nos pasó o pensamos que no nos pueda suceder. 
Es muy posible también que si las indignaciones individuales consiguiéramos hacerlas colectivas, no nos encontraríamos preguntándonos porqué suceden. A veces, ese conseguir que fueran colectivas, comienza por una acción.
A veces esa acción es una reclamación. Como un medio para la reivindicación ciudadana contra los abusos. Una acción comprometíéndonos contra la apatía y asumiendo el compromiso de actuar y movilizarse contra el conformismo y ante la situación de indefensión contra la respuesta: No se puede hacer otra cosa.



sábado, 3 de septiembre de 2011

Contraportada

La contraportada es la última página de un periódico. Suelen aparecer artículos que no tienen la extensión de los de las páginas de interior, pero mantienen en muchas ocasiones, una columna o artículo-noticia que nos vuelve a introducir en temas y opiniones de alguna de las noticias más relevantes del día o de la semana.
Una semana que será recordada con muchos titulares, pero sobre todo, por la polémica reforma de nuestra Constitución, tanto por el modo como por las formas utilizadas, y en política, éstas son muy importantes.
A veces, cuando hay noticias que acaparan toda la labor de los medios, aparecen otras en un espacio más pequeño, que pasan casi sin comentarse. Esto ha podido suceder con las últimas medidas aprobadas en relación con el mercado laboral.
Tomo como ejemplo, una noticia que salta en la contraportada de un periódico. Se trata de trabajadores que nos dicen normalmente, a cuánto asciende la cuenta de nuestra compra. Hay muchos ejemplos, porque desgraciadamente es casi la norma en el ámbito del trabajo y sobre todo, en los jóvenes. Sucede que no reparamos, pero que en éstos últimos días van a ver cómo es posible que en muchos casos, su relación laboral siga manteniéndose, pero no con una relación laboral indefinida, sino nuevamente eventual o teniendo que regresar a registrarse a una oficina de empleo.
Son ejemplos que seguramente sucederán a diario, pero que me hacen reflexionar si lo que vemos o hablamos en relación con lo que pasa a nuestro alrededor, nos preocupa en mayor o menor medida. Lo que para una mayoría es una preocupación de mañana, para otra es una preocupación para hoy.
Quizás sean las contraportadas de éstos últimos días, que nos han descrito de una manera más breve, pero también contundentemente clara, lo que nos empieza a quedar de nuestra autonomía y capacidad como país.