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domingo, 25 de enero de 2026

#ConcentraciónCiudadana #28Enero19horas....

En un desayuno de trabajo con un grupito de compañeros y compañeras reflexionábamos sobre lo que está pasando en nuestra ciudad. Hablamos de muchas cosas. De lo que pasa con aquello que compartimos y los problemas que vemos. También de cómo avanzamos y nuestro Badajoz se extiende hacia configurar una ciudad en expansión y crecimiento poblacional. Comentábamos sobre el precio de la vivienda en esos barrios y avenidas nuevas que se están construyendo y poblando por esa Avenida de Elvas, por ese nuevo Distrito de Huerta Rosales. También en Cuartón Cortijo y en lo que algún día será toda la prolongación hasta acercarse a la Autovía cerca de lo que está prometido para la Plataforma Logística. Y compartimos una reflexión en forma de frase "No preguntes que puede hacer Badajoz por ti, pregunta que puedes hacer tú por tu ciudad"....Es una frase copiada de un discurso de Kennedy, que asimilamos como forma de expresión compartida. y que venimos repitiendo en las charlas que hemos dado con motivo del rechazo al #Basurazo del Ayuntamiento de Badajoz, cuando nos preguntan y le damos una respuesta: No te preguntes si vale para algo, respóndete asumiendo lo que tú puedes hacer!

Desde hace unos meses varias organizaciones de vecinos, consumidores, ciudadanos y autónomos estamos informando a la ciudadanía sobre los efectos y la repercusión de lo que todos ya conocemos como el #Basurazo. Reflexionamos sobre esa forma de conectar con la gente para conseguir que se enteraran de lo que está pasando. Pensamos que no había que dejar de informar a la ciudadanía. Nos daba igual que hubiera sido un partido o un gobierno de cualquier color, pero tuvimos claro que por nosotros no iba a quedar hacer lo que podíamos hacer. Lo que debemos hacer. Y lo estamos haciendo. Ahora estamos en otra fase, pero no va a ser la última. Ahora toca movilizarse después de habernos cargado de razón esperando una respuesta sensible de nuestro Ayuntamiento. Porque como creemos que nuestro argumento es la fuerza de la razón es por ello que hemos convocado a que la ciudadanía se concentre el próximo 28 de enero en la Plaza del Ayuntamiento a las 19:00 horas.

Y la frase es una apelación a la responsabilidad de la ciudadanía. A que la sociedad civil se movilice y comparta el esfuerzo colectivo para que consigamos que el Gobierno Municipal de la ciudad escuche. Y por ello hay que pasar de una actitud pasiva o de crítica en silencio, a una actitud activa y solidaria reivindicando en la calle. Por ello no hay que preguntarse si creemos o pensamos que valdrá de algo. La respuesta es yo voy a asistir para que mis derechos despierten a la colectividad ciudadana expresando mi malestar y disconformidad con los criterios acordados por el gobierno municipal. Porque esos criterios están generando desigualdad y discriminación. Porque esos criterios no cumplen con el principio de quien contamina, paga. Porque quien contamina somos las personas y no los metros de nuestras viviendas o locales de nuestros negocios. Y por eso nos concentramos el día 28 de enero.

Y por eso llamamos a la acción individual de concentrarnos en la plaza para el beneficio colectivo de la ciudadanía. Porque lo que venimos reclamando en forma de recursos y ahora en la calle, será un beneficio para todos y todas si conseguimos convertirlo en un servicio y responsabilidad cívica. La ciudadanía tiene que mostrar su rechazo al #Basurazo. Nunca en la historia de la ciudad de Badajoz se habían presentado tantos miles de recursos. Nunca había habido esas colas ante los registros del Ayuntamiento. Todo ello debería haber sido suficiente para que el equipo de Gobierno municipal hubiera rectificado y cambiado los criterios, pero los políticos que no quieren escuchar terminan por tener un problema cada día más grande y la ciudadanía tiene que reflexionar sobre esta forma de gobernar que genera el contar con una mayoría absoluta y olvidarse de los problemas de la gente. El día 28 a las 19:00 horas tenemos que pasar a la acción y defender nuestros derechos de ciudadanía. Depende de todos y todas, depende de ti.

domingo, 18 de enero de 2026

Reflexionar sobre los cambios....

Durante estos días previos a la constitución de la nueva Asamblea de Extremadura nos están contando que el PP y VOX están hablando en silencio de lo que van a acordar en los próximos días. Es lo normal, que las fuerzas de la derecha y la extrema derecha hablen. Nos dicen que hay que ser prudentes, que hay mucho interés y que las negociaciones van bien. Tiene que ser así, porque otros escenarios nos llevarían a una parálisis y Extremadura no puede permitirse más tiempo estar parada. Serán los momentos últimos de las presiones, pero va a ser interesante conocer la composición de la Mesa de la Asamblea porque ello nos va a dar la primera medida de los pactos y acuerdos a los que lleguen estos dos partidos. Es seguro que no volverán a cometer el error de la anterior votación a la hora de constituirla, donde un desacuerdo entre ellos les hizo perder la Presidencia de la Mesa.

Como interesante va a resultar esa contradicción engañosa que la extrema derecha está repitiendo cuando dicen que no hablan de sillones, que hablan de políticas. Como si las políticas para ser desarrolladas y llevadas a cabo no necesitaran que se ocuparán con la responsabilidad de ser el dueño del sillón!. No conocemos la futura composición del Gobierno regional, pero aventuro que la futura Presidenta va a tener que sudar la camiseta mucho más que hasta ahora. Porque es previsible que pueda haber dos gobiernos en uno, dada la personalidad de los que parecen que ocuparán las dos responsabilidades por cada partido. Y será igualmente interesante conocer la función y responsabilidad de quienes hasta ahora sólo se han dedicado a criticar al no haber querido tener responsabilidad de gobierno, al menos en nuestra Comunidad, teniendo en cuenta que tardaron muy poco tiempo en romper su alianza, que no acuerdo. Porque lo de criticar, descalificar, insultar y no comprometerse ha sido la tónica de los que son dirigidos desde Madrid. Ahora tendrán que asumir responsabilidades y por tanto van a tener que gestionar y desarrollar políticas. Hacer lo que decían que no querían. 

Mientras la oposición de PSOE y de Unidas por Extremadura tendrán que hacer un seguimiento y control para que la Comunidad no siga siendo el experimento de los acuerdos políticos y de gobierno de la derecha. Una oposición contundente y muy pegada a las demandas de la ciudadanía y a los previsibles recortes. A la salvaguarda de los servicios públicos para que su deterioro no siga creciendo. Una oposición pegada y cercana a una sociedad civil que necesita ser escuchada para que la desconexión entre la política y la ciudadanía no siga alcanzando cotas de un mayor distanciamiento. Llega un tiempo de cambios en la Comunidad y un ciclo nuevo en la política. La oposición tendrá que saber conectar con la nueva realidad para que ese tiempo no suponga un retraso. Y esa nueva realidad debe llevarles a entender mejor los cambios sociales y sociológicos para encontrar respuestas, sobre todo el PSOE. Por esa desconexión que se ha producido entre lo que venían diciendo y lo que terminan haciendo y un ejemplo claro es lo que está pasando con el nuevo modelo de financiación autonómica.

Hoy escuchaba que con la que está cayendo en el mundo no reflexionamos sobre lo fácil que la sociedad se adapta a los cambios. No hay movilizaciones sociales apenas. No hay movimientos universitarios reivindicativos y los jóvenes parece que están adormecidos o sentados como si con ellos no hubiera afectación de esos grandes cambios que se están produciendo. Es hasta posible que la normalización a la que me refería hace unos días nos haya alcanzado y contaminado en esa despreocupación por lo que observamos. Quizás sea excesivo afirmar que nos acercamos a una sociedad distópica como un sinónimo no totalmente correcto de una sociedad despreocupada, pero cada día encuentro más similitud y me parece que desde la sociedad que hemos construido y por supuesto también desde la política, no se está haciendo todo lo posible por evitarlo. Y la izquierda tiene mucho para reflexionar y encontrar respuestas, porque si no el ciclo se quedará más tiempo del que corresponde y después ya será tarde para provocar un cambio y recuperarse.

domingo, 11 de enero de 2026

El peligro de la normalización....

Vivimos un tiempo donde tendemos a normalizar aquello que nos afecta de una de otra forma, aunque pueda parecernos que está lejos o que no va con nosotros. Es hasta posible que siendo consciente de ello, no lo queramos ver. Es algo que no es nuevo. Se empezó a hablar de ello hace tiempo y poco a poco nos hemos ido acostumbrando al proceso. Tratar de ver normal lo que es anormal. Podría formar parte de lo que sería su definición. Son ese tipo de situaciones que terminan siendo aceptadas en gran medida como parte del sistema. No sólo ocurre en el ámbito de la política, aunque éste sea un escenario muy propio de todo ello. Porque se dan ejemplos claros como la normalización de la polarización y de la corrupción, generando una especie de resignación. Y lo venimos viendo y escuchando porque el debate político se ha generado en el debate de los insultos. Es la frase aquella que me gusta decir poco y asumir menos. Es lo que hay.

Durante la campaña de información de la repercusión y denuncia del #Basurazo había quien preguntaba si podría valer para algo el hecho de presentar recursos. La respuesta estaba en el interior de la persona que preguntaba. Pensemos si vale de algo mostrar disconformidad sobre un asunto que genera discriminación y desigualdad, le decíamos. Y puede que no se consiga el objetivo, pero que no quede por hacer aquello que se puede hacer y que tanto costó conseguir. Reclamar el derecho. Porque si no hacemos uso de los derechos conseguidos, nos podríamos preguntar de qué ha valido la lucha de nuestros padres y abuelos por tener una sociedad donde el hecho de reclamar ya por sí solo merezca la pena. Porque el peligro de no hacerlo, es darle sentido a que terminemos considerando como normalidad aquello que es anormal. Y creo que algo de esto viene pasando en nuestra sociedad.

El problema de la normalización en la política y también en la ciudadanía genera situaciones en las que podría interpretarse en aquello de "se quiere, pero no se puede". Se quiere y se necesita estabilidad, pero no se posibilita a que ello se produzca. Y quienes no lo hacen posible, son en muchos casos aquellos que hacen una cosa u otra dependiendo del espacio o lugar en el que se encuentren. Ese deseo de estabilidad no conseguida provoca en la ciudadanía distanciamiento y desconfianza hacia la clase política. Generando un problema de pérdida de confianza en las Instituciones y división en la calle. Y este escenario de falta de estabilidad y desconfianza consigue en gran parte los ingredientes para ser el caldo de cultivo de aquellos que buscan una mayor polarización social, aún siendo conscientes del daño que ello provoca en la sociedad, pero éste es uno de sus objetivos.

Y este peligro de la normalización pasa a ser uno de los graves peligros que hoy está instalado en la sociedad de nuestro país. Uno de sus ejemplos es la asunción de la normalidad del encarecimiento de los precios de los pisos o del alquiler y escuchar en que todo está muy caro y asumir el que sigan subiendo sin poner coto a ello. Un escenario donde lo anormal está empezando a ser asumido y no precisamente por desconocimiento del problema, sino por no quererlo ver y poner medidas entre todas las Instituciones para que ello cambie. Y ello, junto a no querer ver que podemos estar relativizando el problema nos puede llevar a la indiferencia y a no querer reconocer la gravedad de una situación o querer verla cuando es demasiado tarde. Ese no considerar esa anormalidad nos lleva a perder nuestra capacidad de empatizar por creer o pensar que a nosotros no nos puede afectar o tocar y ello termina siendo asumido. Algo así entendí la primera vez que leí y escuché un poema de Benedetti, cuando escribió aquello de "toma en cuenta que un día, también a ti, te llegará la tarde....

domingo, 4 de enero de 2026

Badajoz, Badajoz....Badajoz!

Escuchaba hace unos días al Alcalde de mi ciudad haciendo balance del año que se acaba de ir. Aparecía detrás de él una pantalla con la frase "un Badajoz de presente que mira al futuro"....e insistía en que hemos tenido que aprender mucho y acompañar a la ciudad en sus reivindicaciones intentando mejorar la vida de los vecinos. Escucha activa para conocer las realidades de la ciudad y de diálogo constante con los vecinos para dar respuestas. Eso decía. Un Badajoz de futuro que crece y que gana en proyección exterior....Muchos de estos mensajes suenan hueco o podrían decirse en cualquier otra circunstancia y que también no recogen la verdad, porque lo de dar respuestas por el diálogo constante con los vecinos brilla por su ausencia. Porque se le podría preguntar por qué cada vez hay más denuncias y quejas de ciudadanos por la falta de atención y respuesta a los problemas y a la situación de muchas de las infraestructuras de los barrios, por ejemplo. Los políticos suelen hacer ruedas de prensa donde presentan el balance de su gestión y podemos comprobar como cada vez se parecen más los mensajes y los argumentos. Suelo decir que hay que hacer lo que se dice y contar lo que se hace. Pero algunos insisten en pasar el expediente del balance renovando lo que prometieron y que no han cumplido. Claro que se hacen cosas, porque si no la pregunta que podríamos hacernos los ciudadanos, es dónde invierten su tiempo para ganar el sueldo que les pagamos con nuestros impuestos, entre otras cosas. 

El Alcalde pasaba por encima sin mencionar lo que ha sido una constante denuncia de los ciudadanos. La situación de muchas calles y aceras de nuestra ciudad. La no construcción de los parking prometidos en la ciudad, sobre todo el del barrio de Valdepasillas que ha quedado "aparcado" y el de Puerta de Palmas que está esperando que llueva alguna oferta ya que han tenido que volver a convocar el proyecto al no presentarse ninguna empresa. Como también pasaba por alto la situación de la construcción de la algún día piscina de la Margen Derecha con el baile de millones y desde dónde vendrán los mismos. Como también pasaba por alto la privatización (no externalización) de hasta 15 servicios municipales y el coste que están teniendo los mismos para los ciudadanos superando ya los 20 millones de euros. Como podríamos hablar de la situación del Consorcio del Casco Antiguo que después de un año y medio sigue sin tenerse claro su proyecto, así como sus actuaciones y proyección. O también que año y medio después de ser aprobada la ciudad como Municipio de Gran Población se desconocen los proyectos que tendrían que modernizar la gestión y la descentralización acercando ésta a los ciudadanos con la creación de los seis distritos y con la dotación de presupuestos propios en cada uno de ellos, con lo que las palabras tan entusiastas del Alcalde el día de su aprobación, se han vuelto a quedar como promesas sobre el papel.

A Gragera no le gusta que algunas personas como él dice, lo critiquen o hagan públicas sus denuncias. No está acostumbrado a ello o tiene una memoria muy frágil porque él en su anterior etapa como concejal en otro partido político denunciaba la falta de diálogo y la necesidad de la regeneración en la política. En este año que acabó no le gustó que se denunciara y explicara la discriminación y desigualdad que el #Basurazo está ocasionando a los ciudadanos y la prueba son los más de 8.000 recursos registrados, o lo de la la situación de la red de saneamiento de los barrios y en concreto del barrio de las 800 Viviendas. Como no le ha gustado el que las Asociaciones de Vecinos hayamos denunciado la falta de recursos y la necesidad de la participación de la sociedad civil. Tampoco le ha gustado que se hayan denunciado la plantación de árboles en cinco calles de la ciudad en pleno mes de julio a 40 grados. Y ha salido como un miura cuando se denunció que las 2/3 parte de los árboles plantados en una calle los tuvieron que cortar o arrancar porque su imagen era penosa al plantarse secos, que no enfermos. Por cierto, después de dos meses del atentado ambiental siguen sin ser replantados los de Godofredo Ortega y Muñoz, como también los 18 que hay secos en la calle Don Benito, por el Cerro del Viento. Escuchar a los vecinos es no sólo saludable, sino políticamente necesario siempre. Y escuchar también es recibir críticas porque ésta forma parte de la responsabilidad y de la gestión en la política. Y aquellos que no la aceptan o no la escuchan, cada día se alejan más de la realidad y de lo que todo servidor público debería cumplir.

El Badajoz que mira al futuro debería reflexionar y pensar si queremos dejar de ser una ciudad de paso para pasar a ser la ciudad de referencia que nos corresponde. Y habría que ponerse delante del espejo y planificar ese escenario para que nuestra oportunidad llegara a ser realidad. Hay que ponerse a mirar de una vez por todas en ese inmenso patrimonio cultural y monumental invirtiendo en su conservación y mantenimiento para ser una fuente que generara sinergias para todo el corazón de la ciudad. Hay que planificar las próximas décadas para que el crecimiento poblacional y de expansión de la ciudad sea generador de posibilidades económicas para las nuevas generaciones. Y mirar al Badajoz del futuro es pensar en construir una ciudad que con su área metropolitana alcanza los 200.000 habitantes donde la igualdad y la sostenibilidad entre los ciudadanos y los barrios de la ciudad en cuanto a la dotación de infraestructuras sociales debería ser una de sus prioridades, porque cuando una ciudad se construye y se planifica pensando en los ciudadanos, las decisiones políticas siempre se asumen y se desarrollan razonablemente mucho mejor.