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domingo, 25 de octubre de 2026

No olvidaré....

El hospital CentroVivo es un espacio cultural, social y de ocio impulsado por la Diputación Provincial de Badajoz. Conocido también como el antiguo hospital San Sebastián. Un espacio recuperado que está llenando de actividades culturales la ciudad de Badajoz. Se podría decir que una gran parte de los eventos culturales que hay en la ciudad están ahí y por ello hay que felicitar a quien lo está haciendo posible. Tiene una agenda en la que no hay un día que no haya algún evento de las características que comentaba y que congrega actuaciones como la de hace unos días de Luís Pastor que hace que se quede pequeño. Pero también se trata de ello, porque quizás si fuera más grande perdería un poco de ese encanto que le da un espacio que sin ser pequeño ni grande, tiene la capacidad suficiente para generar espectáculos y actividades que llegan al público y que son muy aplaudidos, sin necesidad de que haya grandes aglomeraciones y ello permite que la cercanía sea más sentida.

Asistir a un concierto de Luis Pastor es conmoverse en el interior. Lo volví a comprobar hace pocos días en el hospital CentroVivo de la Diputación de Badajoz. Es como sumergirte en un torrente de poesía, coherencia y autenticidad. Es despertar en un tiempo lleno de sensibilidad y también de coherencia, porque sus canciones son versos que adquieren vida. Están llenos de un interior y de una humanidad como un río que consigue que el agua no sólo circule sino que te pellizque por todo el cuerpo. Es comprobar como ese vello fino que cubre nuestro cuerpo te está diciendo cositas al erizarse y sentir ese calorcito que consigue y hace que te reencuentres con tu interior. Es dejarte llevar por el silencio escuchando los sonidos de su guitarra y el chorro potente de una voz siempre combativa, reivindicativa y llena de fuerza. Una voz en la que también sientes su cercanía, su naturalidad y el compromiso militante de siempre.

Hacia años que no escuchaba un concierto suyo tan completo. La primera vez que lo escuché era muy joven y ya me decían muchas cosas las letras de sus canciones. Compromiso contra un tiempo de la dictadura y una voz poderosa en los primeros años de la transición. Una persona de principios, los cuales sigue manteniendo a pesar de los años transcurridos, compromiso con sus raíces y la humildad, y una persona fiel a su compromiso político y social. Un cantautor único y que además tenemos la suerte los extremeños de que es de los nuestros y siempre lo ha manifestado. Sus Villuercas, su Berzocana y siempre sus sentimientos que expresa perfectamente en la canción Soy / Soy lo que fuimos ayer, soy lo que está por venir/ Soy un deseo de ternura, soy parte de ti/.

El concierto estaba previsto para una hora y llegó hasta hora y media. Los nudillos de Luis estaban rojos como él por la fuerza con que tocaba las cuerdas de su guitarra. Además como el nos sugirió se le podían comentar las canciones que quisiéramos que cantara. Y en la última ya se rompió. Le pedimos que cantara y cantábamos "Vamos juntos". Un poema del escritor uruguayo Mario Benedetti. Nos dijo que estaba bien para terminar, pero ya nos avisó que los nudillos se le iban a romper. No quiero destacar del concierto sólo estas dos canciones, porque hubo una que nos conmovió especialmente a todos y todas los que tuvimos la suerte de poder escucharlo. "Los Olvidados", una canción escrita por su hijo, Pedro. Una canción que es un canto a la memoria histórica y que podría ser un maravilloso sentimiento de solidaridad y compromiso hacia aquellos que han sido silenciados y marginados a lo largo de la historia.

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