Esta semana he tenido la oportunidad de hablar sobre la necesidad de un Plan de Infraestructuras en Badajoz. Me llamaba una periodista para valorar el plan de parcheo de baches que se está llevando a cabo en algunas calles y barrios de la ciudad. El Ayuntamiento lo argumentaba señalando que "el objetivo es mejorar la seguridad vial y el estado del firme en calles y avenidas". Y es cierto que hay un plan de parcheo, porque la realidad es que es cubrir los baches parcheando. Parcheando, porque están tratando de lavar la cara en aquellas zonas que son más vistas, pero que cuando nos adentramos en el interior de las calles de muchos de los barrios descubrimos que llevan años sin entrar. Le enviaba vídeo y fotos de muchos de los grandes baches que existen y que no van a cubrir. Como sucede en aquellas isletas de aparcamientos que llevan sin volverse a asfaltar desde el día que se construyeron. Por eso venimos pidiendo la elaboración de un Plan de inversiones en Infraestructuras, en esas calles donde es posible que no haya mucho tráfico, pero por donde todos los días pasean las personas que viven en esos barrios y calles abandonadas.
Y en mi compromiso de hablar de lo cotidiano, de lo cercano, de los problemas de la gente, también he tenido la oportunidad de denunciar la situación de exclusión social financiera en que van a quedar a muchos vecinos y vecinas de la Barriada de San Fernando y de los barrios que llamamos margen derecha de la ciudad. Hace algo más de dos años presentamos un estudio desde la Federación de Vecinos sobre la exclusión social financiera en la ciudad de Badajoz. Cuatro de cada diez vecinos están afectados por esa exclusión. Profundizábamos en como los grandes bancos y otros más pequeños habían cerrado oficinas en muchos barrios de la ciudad. Cerradas y sin cajeros automáticos. Me preguntaban desde el canal de televisión extremeño que valorara esta política seguida por el Banco Santander en esos barrios. Había dos oficinas de esta entidad en lo que llamamos margen derecha de la ciudad. Desde hace unos días han cerrado y ni siquiera han dejado un cajero para que los clientes puedan disponer de su dinero. Los van a atender o eso dicen, en la otra parte de la ciudad lo que a muchos mayores les va a impedir acercarse a disponer de su dinero. Le decía a la periodista que aparte de otras razones, estas medidas van a dejar en situación de indefensión a muchos vecinos y vecinas mayores. Que va a originar una situación de desigualdad y por tanto la consecuencia de ser discriminados, al no poder acceder a los servicios que un día les prometieron y por los que esas personas confiaron depositando su dinero.
Muchas veces me pregunto por este nivel de desigualdad que existe en la ciudad de Badajoz. Ese tratamiento desigual hacia unos vecinos y vecinas dependiendo del barrio o zona donde vivan. Sucede con el Ayuntamiento en cuanto a las inversiones que se prometen y que se quedan en el presupuesto sin ejecutarse. Aquellas promesas que quedan en el silencio y que el papel es el único que las refleja para la historia. Y hay muchas situaciones de estas que generan que la frontera de la desigualdad cada día sea mayor. Me lo decía Antonia hace unos días. Poco a poco nos estamos acostumbrando a normalizar esa desigualdad y en unos años nadie protestará porque posiblemente la vacuna de la indiferencia se haya apoderado de nosotros y nosotras. Por eso cuando me preguntan respondo y no me escondo ante las injusticias que los vecinos y vecinas de la margen derecha están ya teniendo de una entidad que ganó el año pasado la "pequeña" cantidad de más de 14.000 millones de €.
Terminaba la semana con el Congreso de mi Partido. Siempre escuché la frase "Congreso, cierra Congreso". Me contaron la primera vez que lo escuché hace muchos años que se terminaba una etapa y que había que iniciar otra. Con ganas y con unidad. Por eso el título del Congreso recientemente terminado del PSOE de Extremadura en este fin de semana, ha sido muy acertado. Hay que recuperar las ganas e iniciar el camino para volver a ganar. Hay que recuperar esa fortaleza porque hay mucha gente que lo necesita y los ejemplos que relacionaba en los párrafos anteriores se encuentran por toda nuestra región. Por eso hay que ponerse inmediatamente a trabajar para recuperar la ilusión y las ganas. El PSOE en Extremadura tiene un nuevo equipo con un nuevo Secretario General, Álvaro Sánchez Cotrina. Una nueva dirección política que tiene que volver a marcar un camino conectado con la gente, cerca de la gente, en la calle. Porque llevamos demasiado tiempo hablando de lo interno y desde ya hay que iniciar con esta nueva etapa el contacto lo más cerca posible de la gente. Como dice Álvaro, a pie de calle, para recuperar la conexión con los problemas de la gente. Adelante. Ahora, volver a Ganar.
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