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viernes, 3 de abril de 2026

IES en Cerro Gordo, una urgencia inaplazable....

Es conocido haciendo un poco de historia que el Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura presidido entonces por el Presidente Ibarra dio luz verde al Proyecto de Interés Regional para construir viviendas de 80 y 120 metros cuadrados, además de adosados en una zona alejada de la ciudad y que por aquellos años muy pocos conocían con el nombre que hoy todo el mundo conoce: Cerro Gordo. Fue una de las iniciativas más ambiciosas del Plan de Vivienda 2004-2007 que ideó la Junta de Extremadura para ofrecer a los ciudadanos una vivienda de calidad a un precio más accesible. Este proyecto fue utilizado por las fuerzas políticas en su día como arma arrojadiza que se disparaban unos a otros, sin pensar que lo más importante era la vida de muchas familias jóvenes que tenían puestas sus esperanzas en situar su proyecto de vida futura en la necesidad que había entonces y la que hay ahora de intentar tener una vivienda a unos precios asumibles, y no como está sucediendo en la actualidad en otras zonas de la ciudad.

El Barrio de Cerro Gordo, también llamado de la Independencia, porque así se aprobó por la Comisión de Cultura del Ayuntamiento en 2007, no para de crecer en población. Así aparece cuando se publican las novedades del padrón municipal cada año y en ese crecimiento que se viene produciendo desde que se creó el barrio con los primeros vecinos allá por el año 2006 se generan necesidades de nuevas infraestructuras. Una vez que empezó a poblarse el Barrio se constituyó la Asociación de Vecinos Mirador de Cerro Gordo que reclamó asuntos esenciales para la barriada: líneas de autobuses urbanos, autobús escolar que trasladara a los niños a colegios de la ciudad, un centro de salud, un colegio, un Instituto y una guardería. Tuvieron que ser los vecinos los que con su movilización y sensibilización empezaran a conseguir ser escuchados y que se empezara a dotar de esas infraestructuras al barrio. Hay que decir que después de 20 años algunas se han conseguido. Una de las mejores y que más ha tardado hasta la fecha ha sido la de la construcción del colegio público. El mayor colegio de Extremadura que ya se ha quedado pequeño por la gran cantidad de niños y niñas que viven en la barriada. Hay que agradecer la insistencia de la anterior Asociación de Vecinos del Barrio con su Presidente Antonio Osorio, que siempre tuvo claro que había que perseverar hasta conseguir el colegio.

Pero una de las más importantes infraestructuras del barrio sigue en la marabunta de los despachos y en la lentitud de las Administraciones. La Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Badajoz llevan dos años y medio desde que se aprobaron los espacios donde está proyectada la construcción del nuevo Instituto de Educación Secundaria, después de haberse superado problemas en relación con los terrenos y las necesarias dimensiones del mismo, así como que no estuviera impedido por afecciones que pudieran condicionar la construcción del edificio. Ha pasado demasiado tiempo y los niños y niñas que se desplazan a otros institutos de la ciudad sigue teniendo problemas con el transporte y con la discriminación que sufren porque no tienen las mismas opciones de elección que otros barrios de la ciudad y el barrio que más ha crecido en los últimos años sigue sin contar con un centro de Educación Secundaria. Pero es que además de estos que ya están cursando Secundaria en esos otros institutos, cada año el problema se agrava porque son muchos más los que superan la etapa primaria e inician la secundaria.

Y esta es una etapa clave para el desarrollo educativo y también para el personal de esos niños y niñas a los que su presente les agobia y las familias ven el futuro incierto porque el impulso del proyecto aprobado entre la Junta y el Ayuntamiento no ha vuelto a tener nuevas noticias para la Comunidad educativa del barrio. Porque no se conoce el proyecto de la construcción del centro y por tanto la posterior fase de licitación de la redacción del mismo y de la ejecución de las obras y su posterior inicio se desconoce. Y lo que no se puede parar es la superación del crecimiento educativo de esos cientos de niños y niñas que con sus familias tienen que superar y sufrir a diario esta problemática incomprendida y no respondida por parte del Ayuntamiento y de la Junta de Extremadura. El futuro de esos niños y niñas es lo más importante porque todos ellos y también sus familias no entienden de los rifirrafes políticos ni del silencio del proyecto, pero lo que si necesitan cuanto antes es que el proceso de la construcción del Instituto se agilice, porque son conscientes de que una infraestructura como esta, tan necesaria para la Comunidad llevará un tiempo, pero necesitan mirar con optimismo el futuro de sus hijos e hijas, porque la educación no es sólo preparación para la vida, sino el mejor argumento para la igualdad.

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