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domingo, 12 de noviembre de 2023

"mi querida España"....

Hay que tener en cuenta la historia porque en ella encontramos en muchas ocasiones las respuestas que nos pueden ayudar a tener más claro el porqué de las cosas. He vuelto a comprobar las entradas del blog del mes de Octubre de 2017 y en una de ellas me refería a aquellos tiempos convulsos de entonces, iniciándola haciendo referencia a una canción de Cecilia, "mi querida España". También hacía referencia a un libro de Peces Barba sobre la España Civil y dentro de la complejidad de aquél tiempo, hubo un argumento desde la base de un  diálogo abierto y de construcción con el ejercicio del respeto. Como he escrito en alguna ocasión, la historia está condenada a repetirse si no se la escucha. Y no es que esté sucediendo exactamente lo mismo seis años después, pero sí que el clima político y de crispación social está en un camino muy parecido.

Y en este estado de acuerdos con territorios a cambio de los votos, noticias, sucesos y hechos que están ocurriendo, también está sucediendo aunque con distintos actores políticos que no hay tiempo para la sensatez y el sentido común. Estamos en un nivel de crispación y polarización política que está aumentando por momentos. Nadie ha puesto la señal de parada y de reflexión. Los límites de la realidad y hasta dónde se desconocen. Los resultados de las elecciones de julio fueron los que todo el mundo conocen. El camino de quién ganó las elecciones es conocido y las razones por las que no ha llegado a conseguir la investidura y ser proclamado Presidente también: no consiguió el número de votos  suficientes en el Congreso para serlo y nuestro sistema político es el que es. El Rey, que según la Constitución tiene la potestad para volver a proponer otro candidato lo hizo y todo apunta a que en próximos días Pedro Sánchez conseguirá los votos suficientes en primera votación para ser elegido Presidente del Gobierno. Todo legal porque está dentro de nuestro sistema político y  constitucionalmente así lo recoge nuestra Ley de leyes.

En aquellas fechas critiqué la convulsión y lo que sucedía en Cataluña . Hoy igualmente critico lo que está sucediendo en nuestras ciudades y las manifestaciones y altercados hacia las sedes del PSOE. Si aquellos fueron radicales y extremistas, los de ahora también. Por eso ante esos hechos no cabe otro argumento que no sea el de reprobarlos y mostrar la repulsa porque se está atentando contra un partido político democrático, contra sus sedes y contra sus militantes y dirigentes políticos. Algunos y algunas están hablando de que el pacto para investir a Pedro Sánchez supone "entrar en una dictadura". Se podrá estar de acuerdo o no con los pactos, pero lo que está sucediendo se está haciendo desde la política y por tanto desde la democracia. Y comparar los pactos con el 23-F o con el terrorismo de ETA como ha relacionado Feijóo es estar fuera de sí, por no utilizar otra calificación.

La legislatura se presenta muy complicada porque hay muchos y diversos acuerdos que cumplir con muchas fuerzas políticas, y el apoyo de éstas fuerzas tendrá que ser de todas en todo momento. Y hay algunos acuerdos que son muy difíciles de digerir, porque como decía en mi última entrada yo no quiero privilegios de unos sobre otros porque la igualdad y la legalidad tiene que ser la misma en cualquier parte del territorio español para todos los ciudadanos. No se conoce la letra y la música está inundando lo que llegará a ser la futura ley de amnistía, y además con la introducción de un concepto "lawfare" que ha provocado el rechazo de todas las asociaciones de jueces. Ahora llamaremos verificador, relator o mediador que además no será nacional, para que de esta forma las desconfianzas en los acuerdos o desacuerdos sean menores en la negociación. El acuerdo recoge el facilitar la cesión del 100% de todos los impuestos que se pagan en Cataluña, con lo que dejarían de aportar a las políticas de solidaridad del resto del territorio español y ello podría llevar a un problema en la financiación de los servicios públicos de las Comunidades menos ricas, entre otras causas. Y con los vascos más dinero por otra vía, como es la de traspasar la gestión económica de la seguridad social, con lo de aquello de la caja única de la Seguridad Social cada día más cuestionado y repartido, y como polémica laboral, la prevalencia de los convenios laborales suscritos en el País Vasco sobre los de ámbito estatal....sí, la política tiene estas cosas y la futura legislatura estará sujeta al cumplimiento de múltiples acuerdos y a mirar para otro lado lo acordado sobre los desacuerdos, pero en resumen unos acuerdos donde los distintos territorios que han acordado la venta de sus votos, han conseguido sacar gran parte de una tarta sobre la que contribuimos todos, aunque podría decirse que cada vez menos, porque de tanto desgajar los gallos de la naranja va a llegar un día que no haya nada que repartir y los territorios con menos posibilidades seguiremos a la cola y por ello la brecha de la desigualdad seguirá agrandándose....y esto es la política, el arte de pactar y donde todo puede llegar a ser pactado....como decía Cecilia...."mi querida España....".

viernes, 3 de noviembre de 2023

Entre el deber y el creer....

En estos días se están produciendo noticias o momentos que formarán parte de la historia de nuestro país para siempre. La jura de la Princesa Leonor con su mayoría de edad y su posición de cara al futuro como Reina de España. Y la futura investidura de Pedro Sánchez como próximo Presidente del Gobierno con los apoyos de fuerzas políticas que cuestionan muchas cosas, pero que su posición es decisiva para que pueda ser reelegido como Presidente. Momentos que formarán la historia del presente y del futuro en nuestro país, ya que son las dos noticias que están ocupando horas y hojas en los medios y en las conversaciones de los ciudadanos. Son dos acontecimientos históricos. Uno porque forma parte de nuestro sistema político recogido en la Constitución y el otro porque el marco de la Constitución se está utilizando mucho para conseguir que el objetivo perseguido tenga su encaje constitucional.

La Princesa Leonor pronunciaba en su discurso la palabra confianza...."pido a los españoles que confíen en mi". La confianza es un gran valor que hoy no está precisamente en sus valores más altos en muchos sitios. Estos tiempos nos han cambiado a todos y creo que la confianza en las Instituciones, incluida la Corona, no está precisamente en su mejor momento. Leía en estos días que la Princesa tiene una gran tarea por delante y una de ellas es generar confianza precisamente en su generación, que creo además es la que menos cree hoy en día en la Corona. Puede que mi opinión sea subjetiva porque sin pertenecer a la misma generación, soy de los que no está de acuerdo con que sigamos teniendo que pasar por este sistema, aunque sí que es cierto que está regulado en la Constitución y por tanto es legal.

Pienso, luego existo. He vuelto a leer este pasado verano a Descartes entre otros, para seguir profundizando en la reflexión. He vuelto a reafirmarme en desconfiar cada día más de aquellos que no tienen dudas. Por mi experiencia y porque estos últimos años han demostrado muchas cosas en todos los ámbitos y una de ellas es que ya no hay certidumbres. Algún día habrá que hablar de lo que ha cambiado la política y de lo que algunos han cambiado con la política. En este sentido y en relación al otro momento que estamos atravesando en nuestro país y que formará parte de la historia para siempre, tengo que decir que no tengo clara mi opción y podría escribirla por capítulos. Tengo claro que quiero un gobierno de progreso y no otro. Tengo claro el acuerdo con Sumar porque ha sido publicado y lo he leído, pero tengo muchas dudas de los otros acuerdos con otras fuerzas políticas tanto por el fondo como por las formas. Y tengo dudas también porque no sé cómo me va a afectar como español y como extremeño. Pienso y estoy de acuerdo en que cada uno se sienta como quiera en cualquier parte del territorio español, pero no quiero privilegios de unos sobre otros porque la igualdad y la legalidad tiene que ser igual para todos en todo nuestro país, independientemente de la cuna y lugar donde hayan nacido. 

Y por eso el título de la entrada tiene esa duda. Porque teniendo el derecho y el deber de votar, tengo un debate entre el deber y el creer, porque me gustaría conocer todo lo que puedo llegar a votar. Alguien dijo que nuestro deber es creer hasta el final, pero quizás eso quede más para quien lo dijo como fuente de sentimiento para la realidad del momento. Hablo con amigos y compañeros que en silencio opinan y se manifiestan en un sentido que no es el mismo que cuando tienen que hacerlo en público. Quizás es que estamos muy mediatizados y está ganando el espacio del pragmatismo junto al del seguidismo. Quizás es que el ver las cosas con más distancia te hace pensar más de la cuenta, pero sigo queriendo que se haga lo que se dice y que se cuente lo que se hace.... y sobre todo el ser más claros y más transparentes desde el principio hasta el final.

domingo, 29 de octubre de 2023

"un tiro en el pie"....

Durante estos días estamos conociendo los resultados de la gran banca española referidos al tercer trimestre de este año. Ya casi no nos asombran sus resultados, pero lo que si nos sigue sorprendiendo es que sigan insistiendo en no querer arrimar el hombro, como se suele decir. Si los resultados por estas fechas hace un año nos sorprendían por sus elevados beneficios, ahora ya no podemos utilizar calificativos porque sencillamente sus ganancias han sido enormemente superiores a lo que habíamos conocido hasta ahora. Pero su posición sigue siendo la misma: no quieren colaborar con lo que están ganando porque siguen estando en contra de que se les prorrogue el impuesto a sus beneficios. A veces algunos que se dan golpes en el pecho llamándose patriotas, los podríamos denominar de muchas formas y una de ellas por ser sólo correcto, sería la de insolidarios.

Nos llevan atracando desde hace tiempo y no podemos hacer prácticamente nada para evitarlo. Nos cobran comisiones abusivas por tener nuestro dinero si no se cumplen los requisitos que nos imponen. Nos cobran por retirar efectivo a través de los cajeros. Nos cobran por tener tarjetas y por hacer transferencias. Por gestionarnos la firma de un crédito y por cancelar nuestras hipotecas. Por tener descubiertos en nuestra cuenta o demorarnos en el pago del préstamo. Nos han impuesto un horario de caja y casi nos obligan a tener que hacer nuestros movimientos de entradas y salidas a través de los cajeros o casi te obligan a utilizar la llamada banca digital. Nos obligan a tener domiciliados nuestros recibos y seguros porque si no lo hacemos te pueden modificar las condiciones del préstamo y puede incrementarse la cuota mensual que abonamos. Estamos pagando por nuestras hipotecas lo que nunca antes habíamos tenido que pagar. Nos dijeron que sobre todo a nuestros mayores se les iban a facilitar todas las gestiones con atención presencial y personal, y de lo dicho nada. Y a todo ello tenemos que sumar que ya nuestro dinero no tiene rentabilidad alguna por tener un depósito fijo o no, porque se han puesto de acuerdo en no dar ni un sólo euro por ello. Arriba las manos!!!...esto si que es un atraco!.

Y mientras todo esto sigue sucediendo, ellos se siguen quejando. Decía el consejero delegado del mayor banco de nuestro país que seguir gravando a la banca es "pegarse un tiro en el pie". Claro, lo puede decir cuando han tenido un beneficio neto de 3.659 millones de € en los primeros meses del año, y que además dice que ese resultado no es extraordinario!. Viven en otro mundo. Nunca la banca ha ganado tanto como en los últimos años. Nunca la banca ha tenido un compromiso y un comportamiento como el que tuvimos todos los ciudadanos. Claro que para ejemplo que no quieren acordarse cuando el Estado (todos) les prestó más de 60.000 millones de € en préstamos que el entonces Presidente Rajoy nos dijo que nos lo iban a devolver. Será que la memoria y no sólo la histórica, sigue siendo nuestro talón de Aquiles, pero de aquellas devoluciones nunca más se supo.

Vivimos en un tiempo de mucha insolidaridad y no sólo por esta situación que reflejo en mi entrada. Lo decía hace unos días que es como si lo que es de todos, al final parece no ser de nadie. Es muy preocupante que mostremos como sociedad esta cara, porque de la misma sólo podemos concluir diciendo que los poderosos seguirán siendo cada vez más poderosos y los débiles seguirán siendo cada vez más débiles. Se manifiesta hoy en día en estadísticas que siendo números y por ello que pueden parecer fríos, reflejan una foto de realidades sobre las que en demasiadas ocasiones miramos hacia otro lado. Con un poquito de ironía a veces me pregunto si en la dosis de la vacuna del "bicho" había alguna cantidad que nos estará inmunizando a todos, pero también reflexiono y digo que cuántas cosas podríamos hacer en este país si los bancos pagaran simplemente sus deudas!

domingo, 22 de octubre de 2023

No tenemos en cuenta la historia....

No voy a hablar de lo que todos los expertos en derecho internacional están escribiendo o hablando porque no tengo información ni entiendo de los conflictos entre países o de aquellos en los que tienen intereses otros países para que sigan siendo objeto de conflictos internacionales. No voy a comentar sobre las palabras del máximo mandatario del mundo porque si alguien debería estar informado al milímetro de lo que pasa, ya lo ha dicho todo cuando se ha pronunciado sobre el origen. No voy a valorar la información por lo que dice otra parte, porque puede que haya una dosis de subjetividad que lo aclare todo. No voy a culpar a nadie "porque en base a lo que he visto parece que ha sido la otra parte, pero hay mucha gente por ahí que no está segura, por lo que tenemos mucho por delante"....respuestas como estas hemos podido escuchar en directo, es decir no nos lo han contado desde otra supuesta parte, pero como decía no voy a comentar porque creo que a estas alturas y después de varios días, esto no es lo que interesa o sí interesa a alguna parte que no quiere que este conflicto pare. Será porque siempre estuve en contra de cualquier conflicto y sobre todos, de aquellos que generan siempre los más poderosos porque siempre buscan sus intereses sin importarles las consecuencias del mismo. Y dicho todo esto, que difícil se me hace no hablar de todo ello, cuando vemos las imágenes y el sufrimiento del pueblo palestino que no puede vivir en paz en su territorio.

En alguna ocasión he escrito que siempre un conflicto lo pagan los más indefensos. Los más perjudicados siempre son los más débiles y en lo que está pasando en este conflicto de Israel y Palestina y de otros, lo están pagando quien no tienen ninguna responsabilidad ni entienden del mismo, los niños principalmente. Comentaba con un amigo que estos conflictos se han eternizado y nunca acaban. Una de las razones para que sigan años y años es que se fomentan y generan el odio y el rencor. También más conflicto y más guerra. La permanente crisis que nunca se acaba, y por recordar un dato que casi nadie está hablando de él: en 1994 Yasir Arafat, Shimon Peres e Isaac Rabin, recibieron el Nobel de la Paz por sus esfuerzos para alcanzar la paz en Oriente Próximo. Entre los motivos para su concesión, estos tres galardonados "realizaron una contribución histórica al proceso de paz sustituyendo la guerra y el odio por la cooperación". Hace 20 años de este reconocimiento y podríamos decir que la historia está ahí. Como si el tiempo se hubiera detenido. Se nos olvida siempre por aquello de que hoy el tiempo de los valores ya no se escucha ni se imparte, y por ello podríamos decir que quien olvida la historia está condenado a que se repita.

Nadie habla con la lengua de la paz. Nadie está pronunciando la palabra PAZ. Parece que nos hemos olvidado hasta en la calle. A veces pienso que el virus del que todos decíamos que íbamos a salir siendo mejores, nos ha contagiado otro virus. El de no preocuparnos de las cosas que son de todos. Quizás por aquello que se dice, de que lo que es de todos al final no es de nadie. Me pregunto si toda esta sinrazón de todas las guerras no se acaba porque priman los intereses siempre en vez de las consecuencias. Me pregunto si toda esta vergonzosa normalización en la que empezamos a estar instalados en la sociedad no nos está conduciendo a encapsularnos a todos y a querer saber cada día menos de lo que le pasa a nuestros vecinos. Quizás es que pensamos que nos pilla lejos, sin darnos cuenta de que hoy no hay distancias insalvables.

Una situación inhumana creada por humanos. La sinrazón de los poderosos y su permanecer y asentir como si no estuviera pasando nada. Bla, bla, bla....y más declaraciones de gente que tiene nombres, pero que no tienen el poder. Porque el poder lo sigue teniendo aquel que ha dicho que por lo que ha visto o le han contado, parece que ha sido la otra parte. Todos los conflictos nos tocan porque no hay ninguna guerra sobre la que debamos permanecer impasibles. La lección de la historia siempre es la misma en un conflicto que lleva años y del que hoy nos seguimos preguntando el porqué sigue. Es muy peligroso que normalicemos los conflictos y más uno de estas dimensiones, porque puede que algún día la respuesta que sólo se nos ocurra sea la de que eso lleva mucho tiempo así. Y si ello sucede, puede que para ese virus no haya vacunas, porque ya nos habrán inmunizado a toda la humanidad.

domingo, 15 de octubre de 2023

Un capítulo del tiempo vivido....

Durante estos días he estado recorriendo y visitando calles de un tiempo vivido en dos ciudades que tienen un gran significado en mi río de la vida. Hay recuerdos que nos llevaremos siempre en nuestro interior y que nos acompañaran durante toda la vida. Son los espacios que se viven y comparten de una forma distinta sobre todo cuando somos jóvenes. Una tarde de septiembre de 1981 me subía a un tren rumbo a León, donde en un primer recuerdo de aquel día muchos chicos de mi edad se asomaban y me saludaban a través de las ventanillas. Eran los tiempos de la incorporación a la entonces obligatoria prestación del servicio militar, la "mili". Trece meses después me licencié, aunque yo decía "me liberé". Dejó de ser obligatoria en 2001. Y digo así, porque nunca entendí lo del servicio militar. Sería cuestión de mis creencias desde pequeño y que siempre recordaba aquello que dice Paco Ibáñez en una de sus canciones...."la música militar nunca me supo levantar".

Pero han pasado muchos años desde entonces y hoy las cosas han cambiado. Todo ha cambiado y cómo han cambiado las ciudades de León y Zamora!. Hemos cambiado nosotros y estas ciudades, en la que sus distintos gobernantes han sabido compartir y sumar a los nuevos tiempos después de la Democracia, y hoy sus ciudades tienen un patrimonio que se vende solo. Pero cuando digo que sus responsables políticos así lo debieron entender, es porque investigando y consiguiendo información paseando por sus calles y observando sus monumentos, nos damos cuenta de la grandeza y majestuosidad de sus edificios. León sorprende por su historia milenaria, por sus maravillosos monumentos (no solo la impresionante gótica Pulchra Leonina), por sus museos, por la otra nueva ciudad guardando una estética en su nuevo paisaje urbano, por el tapeo y por sus excelentes vinos que inundan sus dos barrios emblemáticos (el barrio húmedo y el romántico), por su rica gastronomía y por la tranquilidad y amabilidad de sus gentes. Y otra cosa que destaca en León es su nombre, que se debe a la Legio VI romana. León, todo un descubrimiento que sorprende maravillosamente y que me encantó por muchos detalles que encierran sus edificios y calles, donde se nota en sus bellos rincones la capitalidad de un reino poderoso, con rincones medievales espectaculares y recuerdos judíos que formaron parte del esplendor de la ciudad, sin olvidar que fue Cuna del Parlamentarismo. León ha sido sorprendente también por ese interior que siempre se queda en los adentros y que recordaré toda la vida.

Zamora "la bien cercada". Decían que cuando una puerta se cierra, otra se abre. Hablaríamos de hace más de diez siglos, pero entonces la importancia de una ciudad se medía por las puertas que tenía. Había división en esas tierras entre castellanos y leoneses. Un asunto que hoy está superado. Hasta puede que el maravilloso Duero (sin nenúfar y con una pequeña playa) marcara la dirección y el sentido que tenían que seguir unos y otros. En Zamora he recordado mi estancia de mayor tiempo en la "mili". Hoy el cuartel militar es el campus universitario Viriato. Paseé de nuevo por su enorme patio donde una noche sonaron acordes militares y nos hicieron formar a todos por si teníamos que salir por la ciudad. El mejor uso posible que le han podido dar. Zamora es toda una maravilla del románico donde puedes sentir hasta la presencia de Viriato observándote desde su monumental piedra. La catedral y sus enormes tesoros en forma de tapices de los siglos XIV Y XV. Te sorprende el reflejo por la noche de la impresionante catedral y de una parte de la muralla en las aguas del Duero. Su rica gastronomía tradicional y sus variados vinos de la tierra hacen honor, como se recoge en uno de sus refranes más populares "no se ganó Zamora en una hora"....por ello, hacen falta muchas horas para descubrir la ciudad.

Hay muchas ciudades con un enorme patrimonio cultural, monumental, artístico y gastronómico. Cuando viajamos y descubrimos otros territorios nos asombramos porque no los conocemos y reflexionamos comparando unos y otros. No hay una ciudad en nuestro país que no tenga esa riqueza por sus monumentos, por sus rutas, por su historia. Siempre he pensado y conozco varias ciudades, que el destino de muchas ciudades tiene que ver con creer en su historia y su cultura, ponerla en valor. También en ese creer, tienen mucho que decir quienes la gobiernan porque son los que pueden cambiar ese destino. Los tiempos han cambiado y las personas con nuestra forma de entenderlo, lo estamos haciendo posible. Hoy el patrimonio puede constituirse en uno de los mejores argumentos para dar la vuelta a la historia y convertir las ciudades en referencias de primer nivel consiguiendo que sean un descubrimiento que sorprenda, pero como decíamos también hace falta creer en ello para hacerlo posible. Y esa puede que sea la razón por la que algunas ciudades siempre tienen mucho que ver y decir.

domingo, 8 de octubre de 2023

Creérselo o no....

"Habla para que yo pueda conocerte"....es una frase que según la historia, pronunció Sócrates. Viene a señalar aquello de las formas de ser de las personas y el modo como ven las cosas con un ejercicio de diálogo. El diálogo hay que construirlo y creérselo para que pueda tener su resultado. Esta semana quise volver a leer algunas frases de algunos libros que tengo relacionados con esa forma de aprender, en un tiempo donde las incertidumbres y las desconfianzas crecen en muchos ámbitos de la vida. No es la frase más famosa del filósofo, pero reflexioné sobre la misma porque la experiencia del rio de la vida es como la escuela. Una forma de aprender donde el conocimiento se acumula y no se pierde.

Llevo algún tiempo insistiendo en la necesidad de revitalizar el movimiento vecinal en Badajoz y en sus poblados. He podido conocer a mucha gente de la que hoy sigo aprendiendo durante el proceso y relación generada con las visitas y reuniones mantenidas en estos dos últimos años, donde he podido hablar con muchos representantes vecinales. Gente que lleva muchos años esforzándose porque sus barrios tengan mejores recursos e infraestructuras para que la frontera de la desigualdad no siga creciendo por vivir en una zona o en otra de la ciudad, y donde sus vecinos puedan disfrutar de espacios para la convivencia y la relación. Gente que dedica su tiempo a los vecinos y a su barrio, en definitiva a su ciudad. Gente preocupada porque sus esfuerzos y reivindicaciones en muchas ocasiones no es atendido ni escuchado por sus representantes políticos. Gente cansada también de que se siga pensando que el derecho de participación es de sólo contar para votar. En este tiempo lo que los ciudadanos queremos no es sólo que nos cuenten, sino que lo que queremos es participar y no hacerlo sólo una vez cada cuatro años. Pero para ello es fundamental que los representantes políticos de nuestra ciudad se lo crean y así el respeto institucional y social estará más garantizado, porque entre todos y todas estaremos construyendo una mejor ciudad y realmente de esta forma estaremos cumpliendo con la esencia e identidad de lo que es el derecho de participación en toda su amplitud.

Y en esa preocupación y esfuerzo estamos trabajando para que no sigamos desconectados. Para seguir intentando que no haya una desconexión de la realidad cotidiana, porque hoy a pesar de que contamos con más recursos, creo que hemos perdido bastante la relación y la cercanía. Quizás son las redes sociales que creyendo que nos acercan, nos alejan. Porque la relación a través de las tecnologías nunca  podrán sustituir el calor y el abrazo de un encuentro personal. Por eso también el título de la entrada, porque es tiempo de compartir y asumir. Dos verbos que en este nuevo tiempo son utilizados de forma desigual por una sociedad que no piensa y reflexiona en profundidad sobre el futuro que estamos construyendo. 

Desde hace tiempo vengo reflexionando sobre el porqué cada día más estamos creando organizaciones de dirigentes y representantes, y cada vez menos de militantes y asociados. Pasa en todas las organizaciones políticas, sindicales y sociales lamentablemente. Quizás por eso nacen cada día plataformas ciudadanas en todos los ámbitos. Y en esa reflexión como posibles causas que comparto, considero que cada día se debate más en clave de estrategias que de realidades sociales. Que cada día hay más unanimidades porque el debate en profundidad no aparece o no existe. Que hay excesivo seguidismo sin discusión de los mensajes y que las redes han contribuido a crear y afianzar esas posiciones que los algoritmos nos marcan, entre otras causas. Es un tiempo para compartir y asumir responsabilidades. Un tiempo donde los ciudadanos debemos de pronunciarnos y no dejar que los derechos conseguidos y reconocidos, sean marcados y dirigidos hacia una dirección para la que no fueron creados ni votados....y por ello considero que mucho de ello, se trata de creérselo o no!

domingo, 1 de octubre de 2023

Debate....de embestidura!

Acción y efecto de embestir....esta es la definición del diccionario de la Real Academia Española que recoge esta palabra, y esta semana sí ha sido difícil no escuchar, leer o ver el debate de "embestidura" del candidato a Presidente del Gobierno, Alberto Núñez Feijóo. Creo que ha resultado un debate de no investidura, de ahí el término de la entrada. Se ha cumplido lo que se esperaba porque para llegar a ser investido, es necesario en primera o segunda votación contar con los apoyos necesarios y regulados en número de votos de sus señorías. Se sabía desde hace días que no se llegaría a la suma, porque entre otras razones, quizás la mayor de ellas se encuentra en el compañero de viaje que el candidato Feijóo llevaba. Y con todo el debate que se ha suscitado, no es elegido el que haya ganado las elecciones, sino aquél que cuente con los votos suficientes para ser investido y votado por ello entre el total de los 350 Diputados, en sus distintas votaciones.

Cuando se produce un debate de estas características siempre me pregunto si el mismo habrá tenido mucha audiencia entre los ciudadanos. Si los españoles estamos muy interesados en lo que dicen nuestros políticos y en lo que proponen. Si no lo vemos porque asistimos a lo de casi siempre. Si no nos resulta interesante porque lo vemos con mucha distancia. Nos llegamos a preguntar si acaso eso no son cosas de los políticos y por ello los ciudadanos lo vemos lejos. Es un problema el que los ciudadanos no lo vean o escuchen, o sencillamente pasen de lo que dicen. Si acaso es más seguido por los medios que por los ciudadanos, porque por los medios nos informamos y después cada uno sacamos nuestras conclusiones. Todas estas frases podrían tener un signo de interrogación, porque cada uno lo puede ver dependiendo del color o de como lo entienda. Y en el calor de la batalla dialéctica o del color de los seguidores, unos y otros nos atrevemos a valorar las palabras y quizás hasta perdemos las referencias.

Por unas razones o por otras, y entre ellas por las que quisieron los ciudadanos hace poco más de dos meses con su voto, no vamos a parar de hablar en nuestro país de Cataluña y de una palabra que ya ha conseguido ocupar kilómetros de páginas en nuestros periódicos y en nuestras tertulias. Y esto es preocupante porque los problemas de los ciudadanos no van a tener el eco que deberían tener. Como decía hace una semana, parece que en nuestro país no hay otro asunto que resolver que el del monotema. Es cierto que estamos ante algo incierto y que puede tener un alcance que nos afecte a todos, pero es que el día a día se compone de muchas más cosas y problemas al que la política tiene que seguir dando respuesta, porque ya sabemos que en tiempos de incertidumbre hay quien se aprovecha.

Esperemos que el nuevo tiempo que viene ahora, una vez pasado el tiempo de Feijóo consiga el que se resuelva la investidura cuanto antes. No podemos permitirnos el ir a unas nuevas elecciones, porque entre otras razones creo que no resolverían nada nuevo en cuanto al resultado actual. El ruido del que estamos contaminados seguirá haciéndose notar y el "España se rompe" de algunos seguirá su campaña. Hace unos días volvía a leer unos capítulos de Peces-Barba de su libro la España civil, donde dice "en 1978 fue posible el consenso porque prosperó la moderación frente a los extremismos. La moderación era integradora e hizo compatible la idea de la nación España y de las naciones culturales con hechos diferenciales que existen. Los valores, los principios y las normas en la Constitución están orientados a esa interpretación y la fomentan. Por eso quedaron al margen los nacionalismos excluyentes: el nacionalismo español que sólo admitía la nación España y los nacionalismos de fragmentos de Estado, que sólo se aceptaban a sí mismos como sociedades cerradas y excluyentes y fuera de la nación España que ellos no reconocían"....Si los políticos lo quisieran entender, el nivel del ruido sería soportable, pero quizás hoy los intereses de unos pueden más que los de todos.