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sábado, 24 de octubre de 2015

Detrás de cada puerta...

Las ciudades tienen muchos espacios por donde caminar y eso es algo que diferencia cuando quieres tener momentos de evasión. No son sólo espacios donde poder entretenerte y relajarte. A veces lo llamamos evadirse o simplemente pasear por caminos sin por ello marcarte ninguna meta. Encuentras gente y normalmente sueles encontrar esos instantes de mirar hacia adelante sin por ello querer ver nada.
Siempre se encuentran cosas que hacen reflexionar. Hoy ha sido una mesa con unos activistas de Amnistía Internacional. Me paré y quise escuchar. Me gusta escuchar siempre, incluso sabiendo que el asunto puede ser conocido, pero siempre con la voluntad y las ganas de aprender algo nuevo. Y vaya si se aprende. Siempre se aprende algo.
"Detrás de cada puerta hay una historia"... Se trata de una campaña que exige al Gobierno que no acabe en desalojo, porque cuando una persona es desalojada de su casa, pierde gran parte de su vida. Todo está en riesgo.
Cientos de miles de personas en España han perdido su casa o están en riesgo de perderla después de un proceso de ejecución hipotecaria. Un proceso donde lo más importante es el cobro de la deuda y que ignora la obligación de proteger el derecho humano a la vivienda. No hay mecanismos para reclamar la defensa de éste derecho ante los tribunales y eso que el derecho internacional exige que el desalojo sea la última de las alternativas posibles.
Se exigían cosas importantes al Gobierno de España. Que se abstenga de ejecutar desalojos, la modificación de la ley de enjuiciamiento civil, la creación de un mecanismo obligatorio que supervise la negociación entre los bancos y las personas y que el desalojo sea la última opción...y varias cosas más.
Nuestra Constitución reconoce el derecho a la vivienda dentro de sus derechos fundamentales "todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada y los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas para hacer efectivo éste derecho". Un derecho reconocido y que está siendo vulnerado en España como consecuencia de los desalojos hipotecarios.
Nos quedamos perplejos, cada vez menos sorprendidos cuando leemos o escuchamos que los españoles declaran tener 15000 millones de euros en cuentas bancarias en el exterior y la mitad de ellos concentrados en nueve paraísos fiscales o regiones de baja tributación. Evasión de capital y fraude a las cuentas del país. 
Tengo la impresión de que nos hemos acostumbrado a éstas noticias y ello considero que es enormemente peligroso. Esta sociedad tiene éstas cosas. Estamos llegando a un camino en el que no sorprende casi nada. Un camino en el que no nos ponemos a reflexionar que detrás de cada puerta hay una historia. Una historia que a pesar de tener reconocido un camino en forma de derecho, éste sigue siendo vulnerado en pleno siglo XXI.

domingo, 11 de octubre de 2015

Retos solidarios.

Estaba disfrutando de la tarde por uno de los parajes que más me encantan de nuestra bella Extremadura (el impresionante Puente Romano de Alcántara) y dos mujeres me preguntaron por la zona donde llegaría un nadador. No supe contestarle. No había escuchado ni leído nada. Les pregunté y me dijeron que se trataba de Carlos Peña y que era un reto solidario: Carlos Peña y CEAFA, avanzando juntos por el Alzheimer, era el lema del reto.
Me propuse intentar verlo y comprobé que podría llegar al otro lado del muro, no en el Puente donde lo esperaban. Así se lo dije a ésta Asociación. Cogí el coche y le dije a mi suegro que me acompañaba: vamos a verlo, merecerá la pena y más porque se trata de un gesto enorme de solidaridad. Nos dijeron que faltaba como una media hora para que llegara. Había cierta preocupación entre los organizadores y su mujer. Cada vez llegaba más gente a la zona y la media hora se convirtió en dos horas y pico. Se hizo de noche y vimos cómo aparecían dos piraguas y tres barquitos y en el medio se veía una pequeña silueta que se movía entre dos luces. Venía nadando de espaldas. Había salido a las 8,30 de la mañana del viernes 9 cerca del Salto del Gitano por la zona de Monfragüe y eran las 20,30 del sábado 10. 36 horas nadando. 80 kilómetros sin salir del agua y avituallándose sobre la marcha. Lo vimos llegar y salir del agua. Salió sonriente pero muy agotado. Uno de los integrantes de la piragua que lo acompañó desde su salida llegó incluso más cansado que el mismo Carlos. La posición en la piragua quizás, y la falta de movimiento dentro de la misma. 
Carlos había cumplido un reto solidario y fue un gesto precioso. Todos los gestos de solidaridad son incalculables. Son esas pequeñas grandes cosas que te aporta un momento. Un momento que hace grande, muy grande el compromiso. Qué sería del mundo sin la solidaridad, la individual y la colectiva. La pura y sincera solidaridad del compromiso por una causa justa. Y que se visualicen éstos retos llenan de gratitud a la persona que lo lleva a cabo. Y a esas familias y personas que dan una parte de su tiempo y en muchas ocasiones su propia vida por hacer un poco más llevadera una enfermedad como el alzheimer.
La tarde noche se puso lluviosa. Era algo de lo que más temía Carlos cuando inició su reto. Pero un activista como él nos vino a demostrar con su gesto solidario la grandeza de un hecho. Como decía cuando empezó " Tengo muchas ganas de empezar, aunque va a ser muy duro pero creo estar capacitado y si no por lo menos hemos movido y sensibilizado sobre el Alzheimer".
Gracias Carlos.








sábado, 3 de octubre de 2015

Economía de la confianza.

Escuché hace unos días una conferencia de Ana María Llopis en un encuentro de emprendedores que  me resultó muy interesante. Es la Presidenta de la cadena de supermercados DIA. Interesante es una palabra muy recurrida. Podríamos decirla de otra manera, pero me parece que así se define bien y más en el tema que quiero escribir. A veces las conferencias resultan muy técnicas y en ésta ocasión, resulto muy natural  e impactante por los comentarios que escuché.
Habló durante una buena parte de su conferencia sobre la economía de compartir y de la confianza. Un concepto que puede resultar nuevo, pero que en otros países se ha desarrollado más que por aquí. Se trata de compartir ideas. De compartir en lugar de poseer. Llegó a decir que el acierto se consigue después de la experimentación y que para adaptarse al mundo actual hay que probar, equivocarse y después volver a probar.
Y es que creo que tenemos que entrar en éste tiempo nuevo haciendo las cosas de la forma más natural posible. Para generar confianza en la gente, debemos mostrarnos naturales. De forma sencilla para poder demostrar que todos podemos encontrar un espacio y compartirlo. Por eso, me llamaron la atención sus palabras. Porque supuso un paso en la conexión interpersonal, en la economía de persona a persona.
Hoy las redes sociales nos ayudan a compartir. Todos tenemos un sitio desde el que incorporamos ideas, reflexiones, noticias y otras historias. Compartimos desde la libertad de un espacio que ha abierto todas las fronteras. Desde un universo que ha roto todos los muros del mundo.
Porque una vez que se han roto las fronteras y los muros del mundo, no parece lógico que haya que poner puertas al campo. Hay que buscar la colaboración y la apertura, incluso con la competencia, nos decía la conferenciante. Porque se trata de escuchar y compartir. De convencer con los hechos y hacerlo de forma natural y sencilla a través de la economía de la confianza.