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viernes, 1 de noviembre de 2013

Recuerdos de un día.

A veces en los caminos que a diario recorremos nos reencontramos con un tiempo vivido. Un tiempo por el que todos pasamos. Es nuestro origen o ese ser como somos. Puede ser igual, porque todos nos entendemos cuando hablamos de ello.
Hoy algo de eso pasó. En el camino, recorriendo una provincia y la otra. Esa Sierra de San Pedro, esos llanos, esa antigua Ruta de la Plata....esos riberos de Araya. Ese río Tajo inmenso y el Puente que nos ayuda a estar un poco más cerca siempre. Esa rivera Morisco con esas curvas que a tope con la bici nos creíamos que eramos ya más mayores. Esa carretera que en la oscuridad de la noche nos permitía acercarnos y al fondo las dos torres, la de San Pedro y Santa María...y al momento ves el pueblo: Garrovillas de Alconetar.
Pero hoy era de día y Día de todos los santos...bueno el nombre, vale. Tempranito y me esperaba en la puerta y está como muchos mayores, pero como todos los padres deseando un abrazo de cariño y de mucho calor. Y eso como todo lo que es así, eso se nota y cómo se nota. Dentro, al coche que vamos a verla, porque son ya seis años los que hace, que allí se encuentra y las sensaciones se agolparon, porque en el trayecto, en esa hora y media que desde Badajoz se tarda, todo eran recuerdos. Bellos y maravillosos recuerdos, porque así se sienten. Siempre te voy a recordar. Siempre te vamos a recordar. Un momento especial para la más especial.
A todos seguro que nos pasa. Pasa el tiempo, pero el recuerdo siempre está ahí. Siempre estará.
Después los reencuentros con mucha gente. Siempre lo he dicho. Lo mejor que tiene ésta tierra nuestra es su gente. Quizás porque era un día especial, pero es el mejor patrimonio que tiene un pueblo. Su gente. 
Una visita a los mayores de la Residencia. Un nuevo reencuentro con abuelos y abuelas que comparten. Que sienten y que necesitan de nosotros como algún día nosotros necesitaremos de otros. Que poco a veces necesitan para obtener una sonrisa, un saludo, un beso, un abrazo...y un nuevo reencuentro con un amigo especial. Un amigo con una fuerza increíble. Cómo me gusto de verlo y abrazarlo.
Son recuerdos de un día...un día especialmente de sentimiento y profundidad.

1 comentario:

  1. No soy a quien le guste las alabanza en desmedidas ni lo panegíricos en exceso, siempre que detrás de ello haya algún poso de amistad fisticia y temporal, y como este no es el caso permitirme decir lo que sigue:
    Como diría Machado aquello de:
    "hay en mis venas gotas de sangre jacobina,......
    y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
    soy, en el buen sentido de la palabra, bueno......·
    Si a todo ello le añadimos que esa sangre jacobina está impregnada de los vientos absorbidos durante la niñez y la juventud que dejaron los Templarios de Alconétar; de los que emanan del Madrid de los Austria, de los efluvios que desprenden las piedras milenarias del ese Magno puente Romano de Alcántara y cómo ahora, están henchidos sus pulmones de los aires de los que dejaron impregnados Badajoz aquellos califas de la dinastía Aftasí. Con toda esa endoculturación qué podía salir. Pues eso y solamente eso. Alguien con sentimiento de familia, amistad, compromisos con los demás, dándolo todo por nada a cambio..... Espero que esos recuerdos se vuelvan a repetir y a mí en mi camino a casa y con mi soledad me vuelvan a brotas las buenas sensaciones que siempre me trasmites.

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