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domingo, 20 de noviembre de 2016

Se habla de presupuestos.

Se acercan las fechas. Se han cambiado un tanto los plazos en que se entregaban pero siguen suscitando todo el interés. Son los números que siembran todo el curso. Son los números que se tienen que convertir en propuestas, medidas, ayudas y convocatorias. En muchas convocatorias, que después se transforman en políticas.
Siempre me ha causado sorpresa. Es más, ahora que los conozco un poco más, me siguen sorprendiendo. La maquinaria de la Administración. Las previsiones de gastos e ingresos, porque al final los números pasan a ser previsiones. Nunca se termina gastando todo lo que se presupuesta. Y nunca se está conforme con lo que se presupuesta, pero hay una cosa clara: hay que adecuar los gastos a los ingresos, o por el contrario hay deuda. Deuda que incrementa y encarece. Y cuando esta situación se produce, hay que pagar más al final. Aunque a veces hay que endeudarse porque hay situaciones que necesitan de políticas que conllevan asumir gastos, aunque sea a costa de aumentar la deuda.
Siempre es mejor una negociación que una imposición. Siempre es mejor un acuerdo que un desacuerdo. El consenso genera compromisos, acompañamiento, responsabilidad en la gestión y cuando hablamos de lo de todos, pues siempre es mejor que las políticas sean asumidas por todos y para ello, nada mejor que compartir.
Durante el proceso de la discusión hay unos intervalos. Cada uno quiere marcar su territorio. Hay quienes asumen el terreno de juego por la experiencia de haber compartido la dificultad, tienen la experiencia de gobernar y saben que las cosas no son cómo se hacen los números, sino en cómo se transforman en políticas. Algunos plantean cuestiones imposibles y fijan sus límites. Ahora se llama líneas rojas. Juegan a hacer valer más las diferencias y pretenden de esta forma fortalecer sus posiciones de cara a su espacio político. Otros, sencillamente no quieren saber nada de negociación y plantean imposibles que ni ellos mismos serían capaces de asumir. Es el juego de las posiciones. Es la estrategia política lo que prevalece a la hora de fijar la posición inicial o sencillamente querer desentenderse del compromiso y no asumir lo que conlleva una negociación.
En unos días conoceremos los números y se marcarán los territorios de cada uno. Es la política que tiene estas cosas. Comprobaremos las posiciones y las primeras valoraciones. Se ha aprendido de otras experiencias y seguro que habrá servido para que las cosas se hagan desde el sentido común y la sensatez.
Porque de la política se dice entre otras muchas cosas, que es el arte donde puede pasar casi todo...esperemos que todo aquello que pueda llegar a pasar repercuta en el bienestar de los ciudadanos, porque son éstos los destinatarios finales de los presupuestos. En unos días, se empiezan a mover las piezas y habrá que pasar de las palabras a los hechos, será el momento de la política.

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