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sábado, 12 de noviembre de 2016

Un susurro de voz...

De nuevo sucedió. La salida del Reino Unido de la Unión Europea, algo conocido de forma abreviada como brexit, el no al acuerdo de paz con la guerrilla en Colombia y ahora Donald Trump ganando las elecciones en Estados Unidos. Kilómetros de páginas de prensa de todo el mundo y muchas horas de televisión y radio analizando las causas de éste último suceso que puede volver a cambiar al mundo. Siempre sucede que los analistas nos sorprenden con sus juicios, a pesar de que los pronósticos estaban apretados en los últimos días. 
Escribía hace unos días que los ciudadanos estadounidenses que han votado a quien ha ganado las elecciones sabían y eran conscientes de lo que votaban. Lo conocían y habían escuchado lo que pretende hacer, por no hablar de sus declaraciones fomentando casi todo tipo de radicalismos. Por eso me parecía aún mas sorprendente su victoria. Este año va a ser recordado por haberse roto los pronósticos de la razón.
Hoy estoy escuchando una voz que es un susurro, una voz cálida, que ilumina emociones, que asienta sentimientos pero que se ha apagado. Se trata de Leonard Cohen que ha muerto. Hoy lo recuerdo, al igual que me sucedía con Bod Dylan que era uno de los músicos que solíamos escuchar. Eran otros tiempos. Reflexiono sobre ese tiempo transcurrido y me vienen recuerdos con su música que escucho en forma de homenaje. No teníamos lo que hoy tengo delante de mi y tengo la impresión de que antes le dábamos más valor a esta música. Más profundidad en las letras de sus canciones. Es como si nos dejara una paz en nuestra memoria, como cuando paseas por un lugar deseado lleno de naturaleza y descubres que no necesitas nada más para sentirte feliz.
Celebramos este tiempo que compartimos y tenemos que disfrutarlo porque pasa y no vuelve. A veces es suficiente un gesto para salvar el momento, incluso el día. Porque ese momento supera la dificultad y hace que nos reencontremos con nuestro interior y miremos a lo lejos sin necesariamente tener que ver nada delante, porque seguramente vemos más lejos de lo que nuestra vista sea capaz.
Ese susurro de voz me hizo reflexionar sobre ese tiempo pasado y recordar caminos andados. Pienso que es bueno hacer un pequeño ejercicio y reencontrarnos de vez en cuando con la memoria de los bonitos recuerdos.



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