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sábado, 10 de junio de 2017

Cuidado con los virus...

Hace unos años durante la lectura de un libro reflexioné sobre la necesidad de contar las cosas tal y como pasan. Siempre lo he hecho así. Me considero un autodidacta al que le gusta escribir y sobre todo escuchar. Siempre se ha dicho que deberíamos escuchar el doble de lo que hablamos. En sus páginas se alertaba sobre el peligro de los rumores en las organizaciones.
Con el paso del tiempo y con la cantidad de "sucesos" que contamos y nos cuentan, sigo teniendo claro que antes de hacer circular una información, debemos estar completamente seguros de algunas cuestiones fundamentales: de que la información es absolutamente cierta y de que el hecho de hacerla circular va a contribuir de forma positiva al funcionamiento de la organización. Si ésto no es así, lo que estamos haciendo circular no es información. Es un virus. De esta forma se describe por el autor lo que en estos momentos tiene mucha actualidad y en muchos casos, una fuerza que consigue que no nos preguntemos si lo que se publica y leemos es verdad. Increíble, pero sucede.
Esto viene sucediendo con mucha frecuencia en las redes sociales y en una parte de la prensa también. Se suben informaciones con frecuencia que están manipuladas, que generan rápidamente un debate y por tanto consiguen que los usuarios hablen, la compartan y de esta forma se consigue el objetivo de quien lo ha divulgado. Nos ponemos a hablar de ello y ya no cuestionamos si es verdad, porque mucha gente está hablando y por tanto tiene que ser verdad.
Vivimos en un tiempo de cierta convulsión que se ha convertido en el caldo de cultivo ideal para uno de los virus más peligrosos para la confianza en una organización: los rumores. Cada día hay más chismes. Nos prestamos a ello con relativa facilidad. Un rumor es una información falsa o tendenciosa y que hábilmente manipulada puede llegar a intoxicar y entorpecer la comunicación entre la gente consiguiendo el objetivo de romper la confianza y calentar el ambiente. Hay que aplicarse una vacuna para actuar y ponerla en práctica para tener inmunización. No se trata sólo de responder porque nos asaltará la duda de si respondiendo no ayudamos a propagar el rumor. 
Hoy disponemos de herramientas que nos conectan e interactuamos con ellas y por tanto resulta más difícil aplicar vacunas ante el virus. No siempre nos llega a inmunizar totalmente, pero recordemos la sabiduría popular..."para romper una cadena basta con romper un eslabón". Cuidado con los virus!!!

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