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domingo, 16 de octubre de 2016

Así de relativo es el tiempo.

Hoy apetecía salir a pasear temprano. Es de aquellos primeros domingos del otoño en los que se empieza a notar que el sol no sale con la misma fuerza que días atrás. Es el tiempo que se apunta caprichoso y que nos dice que los días ya no tienen la misma temperatura. Es el tiempo que toca. Es el tiempo de estar más dentro que fuera.
Una cosa no cambia mucho y es la de ver a mucha gente haciendo ejercicio. Unos andando, otros corriendo y algunos muchos en bici. Ya hemos hablado en alguna ocasión de lo que apetece pasear, andar y correr por el nuevo parque del Guadiana en su margen derecha. Y desde aquí también volver a insistir en lo interminable que se está convirtiendo la obra de la otra parte del río. 
Esta mañana me reencontré con Mario. Un trabajador de Correos al que llevaba años sin ver. Estaba finalizando su paseo y se reenganchó conmigo. No tengo otra cosa que hacer, me dijo. Jubilado y solo. No ha querido complicarse la vida. Así me lo soltó. Tuvo un problema de salud y está jubilado. Me alegra volverte a ver, pues esta mañana durante el paseo me acordé de ti. La vida que tiene estas casualidades. Recordamos los tiempos de Correos y las clases hasta que aprobó. Cuanta caña nos metías en las clases!!!.
Esta semana hemos iniciado un proyectito que tiene que culminar antes de que finalice el año. Construir un proyecto siempre resulta ilusionante y si además lo haces para personas a las que quieres, lo es más aún. Te apasionas y te motivas. También hay que generar esos motivos en la gente. Así los proyectos enganchan más. No se hacer éste tipo de historia de otra manera. Se trata de una cosa sencilla y entrañable. No hay que complicarse, hay que ser naturales y como somos cada uno. Porque este mundo en el que estamos de paso, tiene el camino trazado y para qué complicarlo, si ya de por sí tenemos que estar sorteándolo cada día, pero ya seguiremos hablando de él. Acaba de iniciarse y hay que ir poquito a poco.
La otra noche recordaba y disfrutaba con la música de los 80 y la movida madrileña. Una etapa de este país en el que los jóvenes de entonces no teníamos los recursos que tienen los jóvenes hoy. No existían los móviles y por tanto las redes sociales. Recordé aquella famosa frase del mejor Alcalde de Madrid: Tierno Galván..."el que no esté colocado que se coloque, y al loro"...Había mucha cabellera blanca y aunque el tiempo pasa, comprobamos lo que el tiempo esconde y cada día nos vamos descubriendo en una parte del mismo. 
Como dice Mario Benedetti..."cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo",

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