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domingo, 20 de febrero de 2022

La fusión, como ejemplo....

En algunas ocasiones hemos llegado a escuchar aquello de que "hay vida más allá de lo que pasa en Madrid". Hace unos días lo volvía a escuchar. Una persona entrevistada se lo decía a la directora del programa de radio. Y es cierto, porque todo lo que pasa en España, no es todo lo que pasa en Madrid. Porque no hay un único lugar, por mucho que políticamente a los llamados "de la periferia" se nos quiera hacer entender que más allá de ese ojo centralista no haya nada. Y los que así siguen pensando, es porque no han sabido apreciar ni valorar la rica y hermosa diversidad que vivimos y sentimos, junto al entorno que nos rodea y nos pertenece, lleno de una vitalidad natural y unido a ejemplos que siendo observados desde las alturas del centralismo no llegan a reconocer aún el precedente que significará para el municipalismo de nuestro país el proyecto de fusión de Don Benito y Villanueva de la Serena.

Y en ese ejercicio de que hay vida más allá del "foro", he estado siguiendo el proceso y proyecto de fusión de estas dos ciudades dentro de esa rica y hermosa diversidad que tenemos y disfrutamos, en la que sus ciudadanos y sus representantes están siendo capaces de hacer grandes cosas dando ejemplo con una visión de luces largas, predicando y ejerciendo con madurez y con la unión de todos los partidos políticos. Siendo únicos porque no hay otro precedente de esta magnitud, siendo generosos para sumar y solidarios para compartir. Unidos y pensando en el futuro. Desde el ejemplo y predicando con madurez con la unión y el consenso de todos los partidos políticos que tienen representación en ambos Ayuntamientos. Y en estos tiempos de convulsión política es de valorar aún más un proyecto de estas características que más allá de la unión de dos ciudades representará un modelo de oportunidades y de progreso que se convertirá en una realidad en los próximos años. Una realidad de la que podremos disfrutar todos los extremeños, pero sobre todo las nuevas generaciones de estas dos ciudades que tendrán en todos los sentidos una sola identidad que reforzará los lazos que ya muchos hoy sienten.

Porque en estos tiempos de crispación, de convulsión política y guerra de intereses de poder, el camino iniciado con este proyecto está marcando no solo distancias con ese tiempo, sino que también está mostrando un modelo de hacer las cosas desde el espacio público de la política. Desde el consenso político, pero sobre todo desde la voluntad del sentir de la decisión de la gente de cada una de las dos ciudades, porque siendo desde el inicio una iniciativa política, será la voluntad y elección de los ciudadanos la que hará valer la decisión de la fusión. 

Y es por ello que en esta semana donde el espejo de la política se ha vuelto a romper una vez más con el espectáculo tan lamentable de lo que está sucediendo en el PP, donde cobran más valor este tipo de iniciativas políticas que fruto del diálogo y de la sensatez, trasladan a los ciudadanos la decisión de votar y elegir si quieren seguir siendo dos ciudades o quieren pasar a formar parte de un solo proyecto que permitirá crear en sus hijos y nietos una identidad que sumará esfuerzos y recursos, reforzando a la nueva ciudad que un día decidieron formar participando con su decisión y con su voto.

domingo, 13 de febrero de 2022

Desarrollo y futuro....

Mi buen amigo Julio Saavedra nos solía firmar cada quince días en un diario regional su cartapacio de pregonero. Julio tenía una forma de escribir que no dejaba indiferente a nadie y hace unos días revisaba algunos de sus artículos en el que nos escribía sobre el superávit de Extremadura y nos decía que la generación de energía eléctrica era de las pocas cosas de las que podíamos alardear de tener superávit, y que además no nos aprovechábamos de ello. Lo relacionaba con el tópico muy nuestro de aquello que decimos, que somos la Comunidad con más kilómetros de agua dulce y así es, son más de 1.500 kilómetros. Muchos de estos miles de hectómetros cúbicos de agua embalsados con un objetivo crematístico, el de producir energía eléctrica para la venta de la misma. Para la venta y el enriquecimiento de muchos que no han cotizado ni cotizarán nunca para hacer más rica a nuestra querida Extremadura. Así lo hablábamos en ocasiones bajo la sombra del Poste de Cabildo. Te recordamos querido Julio. ¡Qué dirías con tu pluma elegante y de profunda ironía, como tú sólo sabías hacer, desde esos arcos de nuestra maravillosa Plaza con algunas de las cosas que están pasando en estos últimos días!.

Me reencontraba y reconfortaba en la lectura de ese tiempo atrás para intentar olvidar y no leer algunas informaciones de esta semana. Algunas de dimensión regional y otras internacional. Unas que nos golpean y nos entretienen y nos siguen sorprendiendo en el permanente ruido y otras que sin ser ruido, quieren hacerlo de forma real. Reflexionaba en relación con la información de la sentencia del complejo Valdecañas y sobre ese "problema" que tenemos en nuestra tierra con el protagonismo de tener casi una tercera parte de nuestro territorio dentro de la Red Natura y por tanto sin poder usar para poder desarrollar algún tipo de industria o construcción y por tanto imposibilitado de poder hacer nada en su suelo. Y es que pienso que la sostenibilidad de un territorio tiene que estar regulada, pero abriendo un espacio para que haya compatibilidad de poder desarrollarla en todos sus aspectos, porque un proyecto sostenible es aquel que crea espacio que no solo cubre necesidades de tipo ambiental actuales, sino que también tiene que posibilitar desarrollar necesidades que sean viables económicamente y que permitan satisfacer recursos para las generaciones futuras, donde se garantice crecimiento económico, cuidado del medio ambiente y bienestar social. Porque como se ha dicho en estos últimos días, hay que proteger nuestra biodiversidad pero sin desproteger a nuestros ciudadanos. Porque hasta qué punto no estamos avalando un desequilibrio si ahora hay que volver a la situación de origen de hace 16 años!.

No es la primera vez que sentencias de este tipo hacen imposible un desarrollo industrial en Extremadura. Hace algunos años otro gran proyecto industrial no pudo llevarse a cabo. El proyecto de una refineria en Tierra de Barros. En esta ocasión no fue una sentencia judicial, sino que hubo declaración ambiental negativa por parte de los técnicos del entonces Ministerio de Medio Ambiente. Una resolución que cerró la posibilidad de desarrollo que en otros territorios se lleva a cabo en parecidas circunstancias a las que aquí se negó. En unos casos sentencias judiciales, en otros resoluciones administrativas y en otros la posición política a la hora de afrontar y confrontar los intereses como el asunto de la mina de litio en Cáceres, el caso es que un cúmulo de circunstancias sigue poniendo palos en las ruedas a que el mejor momento que podemos estar atravesando como región, siga siendo más lento y con más dificultades que en otros territorios. Aquí Julio, podría con toda su ironía el manifestar aquello de "pobrecinus".

En la serie de reuniones que estamos llevando a cabo para revitalizar el movimiento vecinal en la ciudad y en sus pedanías, los vecinos de Sagrajas me decían la otra noche que tenían demanda de viviendas en su pedanía, al igual que también los de Valdebótoa. Comentábamos la necesidad de que los jóvenes pudieran seguir desarrollando su proyecto de vida en el lugar donde nacen y se hacen. De la necesidad de sumar para ser escuchados, de ser capaces de cambiar el quejarnos para cambiar al exigir. Y hablamos también de la necesidad de estar unidos por el sentimiento y por el progreso, como están haciendo en ese gran proyecto que pronto será una realidad los ciudadanos por la unión de Don Benito y Villanueva de la Serena. Hay que encontrarse para ser más fuertes y hay que ser más exigentes con quien corresponda sea quien sea, para que las próximas generaciones no tengan que acordarse de aquellas oportunidades que un día dejamos pasar por no hacer compatibles el desarrollo de una región y el futuro de sus ciudadanos.

domingo, 6 de febrero de 2022

Convivir, sin compartir el ruido....

Estoy con la lectura de un libro que profundiza sobre los temores y miedos que están articulando nuestras vidas en los últimos años y que la pandemia ha marcado acelerando otras situaciones que venían presentándose, pero que sin lugar a dudas están suponiendo un cambio de era mundial. Se decía hace no mucho tiempo que estábamos en un cambio de época y no en una época de cambios. Saludamos unos años antes del cambio de siglo el desarrollo de internet y nunca pensamos que en tan pocos años nada sería igual que antes. Se ha producido una revolución industrial tecnológica y sus efectos han sido rápidamente de afectación global y su implantación se ha desarrollado en el corto espacio de tiempo de apenas una generación. Y cómo nos está afectando a todos y todas!, que ha cambiado nuestros modos de vida, porque rápidamente todos parecemos estar informados de lo que pasa, aunque apenas lo contrastemos.

Esta semana pasará a la historia como la fecha en que se aprobó un cambio profundo en el mercado laboral de nuestro país. Fruto de un acuerdo histórico entre Gobierno, Empresarios y Sindicatos que ha sido refrendado en el Parlamento con su convalidación. Y esto es lo realmente importante y destacable de ello. Porque la importancia está en lo que se ha aprobado. Porque no podemos permitir que el ruido nos inunde para que no valoremos y aplaudamos los cambios que introducirá la norma. No podemos caer en la fuerza del ruido mediático y de las redes que utilizadas sólo desde el interés de contaminar, nos quieren imponer su agenda. El cómo se ha conseguido su convalidación no invalida el resultado, porque ha sido conseguido en una votación individual de sus señorías de forma absolutamente legal. Sí que es cierto que algunos de los grupos que han votado en contra de una reforma laboral acordada, tendrían que reconocer que han antepuesto sus intereses partidistas, fruto posiblemente de desencuentros por otras razones, a los intereses que han pactado los representantes de los trabajadores y empresarios.

Como decía al principio, hay quienes se sirven de internet y las redes fomentando a diario el espectáculo en la política. Quienes la banalizan sin escrúpulos. Quienes creen que sus intereses son primero y para ello no tienen reparos porque les da igual las formas y el cómo. Para ellos, todo vale. La política es uno de los mejores instrumentos que tienen los ciudadanos para conseguir la igualdad, pero para algunos como el PP, Vox, ERC, Bildu y los dos tránsfugas de los que no se habla, pero que tuvieron engañados a todo el mundo incluido a su propio partido. Para todos ellos, no importan los intereses y las prioridades de nuestro país. Tienen que saber que no votaron en contra del Gobierno. Y lo saben, pero les ha dado igual. Votaron en contra de un acuerdo histórico del Gobierno con los Sindicatos y Empresarios, pero sobre todo, votaron en contra de nuestro propio país que es el de todos, también el suyo, aunque algunos quieran a veces patrimonializarlo por el hecho de llevar una banderita o una pulsera con los colores de la bandera de España.

Es pronto aún para conocer el alcance de la reforma laboral y por tanto habrá que esperar unos meses para valorar la profundidad de la misma y sus efectos centrados en aumentar el empleo indefinido y reducir la temporalidad, pero en poco más de un mes ya ha comenzado a dar sus frutos porque se han firmado muchos más contratos fijos que los que se firmaron un año atrás, un 22% más. Es posible que ello no sea valorado y que sigan prevaleciendo los intereses de aquellos que basan en el ruido y en las encuestas sus opciones para gobernar. Es seguro que no hablarán de buenos resultados si la reforma sigue en la línea de estos primeros días y cada vez se producen más contratos indefinidos. Es seguro que el ruido seguirá intentando marcar la agenda, aunque la Presidenta de la Comisión Europea haya felicitado al Gobierno de nuestro país por la gestión de los fondos de recuperación europeos.

Tenemos que convivir con este cambio de época aunque no nos gusten muchas de las cosas que pasan. Tenemos que convivir y hacer una hemeroteca de lo que está pasando para tenerlo siempre fresquito y recordarlo. El ejemplo más reciente lo hemos tenido en estos días con la reforma laboral. Un acuerdo logrado fruto del consenso han querido rechazarlo y han tratado de no reconocer la necesidad que tiene nuestro país y con ello nuestro mercado laboral de acabar con esa anomalía. Y tenemos que ser muy conscientes de que hay más ejemplos y algunos hechos que están sucediendo por la propia incapacidad en ocasiones de las democracias representativas para dar respuesta, nos pueden llevar por una serie de miedos que algunos partidos de extrema derecha puedan instrumentalizar para imponer el ruido y la agenda diaria, pero no podemos permitir que una mentira repetida mil veces, se convierta en una verdad.

domingo, 30 de enero de 2022

No nos alejemos de la realidad....

En un programa de televisión hace unos días se hacían eco de la campaña change.org/SoyMayorNOidiota y se volvía a poner de manifiesto la indefensión en la que se encuentran las personas mayores con la política que están llevando los bancos con el cierre de sucursales y el derivar cada vez más la gestión que antes hacían de forma presencial, a una gestión virtual o por hablarlo de forma más clara, a situarnos ante una máquina o cajero que nos genera entre otras cosas, un alto grado de desconfianza y ahí están como una muestra de ello los grandes timos y fraudes que se producen con el uso de las tecnologías en las operaciones bancarias. Entrevistaban a representantes de asociaciones de la banca, de pensionistas y de usuarios financieros. Posteriormente una entrevista a la Vicepresidenta del Gobierno Nadia Calviño, dejaba en interrogación la respuesta sobre lo que hará el Gobierno ante este problema, trasladando que había emplazado a los bancos a que presentaran en el plazo de un mes propuestas para trabajar sobre ello. A la pregunta del presentador sobre si sería voluntario por parte de los bancos el cambiar o mejorar esta situación o sería obligado a través del Parlamento en forma de alguna ley, la respuesta  que dió la Vicepresidenta dejaba en el aire la solución a dicho problema, pero no pareció por su explicación que la idea que maneja fuera la de obligarlos por vía parlamentaria. Y es con respuestas de este tipo, cuando quien las escucha, se pregunta: y si el Gobierno no les obliga, acaso no le está dando la espalda a un problema que sufren los mayores que tienen que cobrar su pensión necesariamente por un banco?

Cuando la semana pasada me puse a comprobar el movimiento de la recogida de firmas ya comenté que sería cuestión de días el que alcanzaran las 500.000. En el día de hoy cuando escribo esta entrada, apenas faltan unas ciento de firmas para llegar a ellas. Y esa es la realidad, como lo es la respuesta que escuché hace unos días por parte de un empleado, cuando le decía a una pensionista "ese no es mi problema", cuando no pudo realizar una transferencia por los horarios determinados de caja y la imposiblidad de hacerlo por el cajero por el desconocimiento o desconfianza al llevarlo a cabo. Y este es un problema que no puede dejarse a la voluntad de las entidades bancarias, porque los mayores con su pensión tienen que trasladarse personalmente a la ventanilla y si se opta por esa vía y no se obliga a los bancos, nos estaremos alejando de una realidad que hoy sufren nuestros mayores, que se verán obligados a denunciar ese trato como así ha sido el caso de una jubilada de un pueblo de Valencia que ha presentado una denuncia por el trato no adecuado y por haberle querido cobrar 2€ por operar en ventanilla, al no haber logrado sacar dinero con su cartilla en el cajero.

Y puede que haya alguien que piense que presentar una denuncia por 2€ no tiene mucho sentido. Hasta es posible que en este mundo que nos movemos, pueda pensarse así. Las razones están en la esencia del hecho en sí, no tanto en la cuantía. Aunque también es cierto que en una pensión baja, lo que representa esa comisión puede ser mucho y además no se puede cobrar ese dinero por un servicio que tiene que ser gratis. Cuando venimos soportando estas injusticias desde hace tiempo y comprobamos como pasa lo mismo con el precio de la luz, nos planteamos si nuestra respuesta tiene que ser la del conformismo o la de la denuncia. La de sentirnos manipulados por la sociedad de la incertidumbre y de asumir si es que todo esto tiene que ser así o la de dar un golpe en la mesa aunque sea de forma individual y reivindicar el no dejarse llevar por la sociedad de la indiferencia y del alejamiento de la realidad.

En las líneas interiores de un libro que leí hace algún tiempo, escribí que había que reivindicar la actuación crítica, frente a la amenaza del pensamiento único, de la indiferencia, la apatía y la pasividad. Hoy, hay que seguir luchando contra los mensajes que tratan de alejarnos de la realidad y contra aquellos que quieren convertir la normalidad de la justificación interesada y parcial de lo que está pasando, con el riesgo de la manipulación que la propia incertidumbre nos está provocando y que nos puede estar llevando a otro espacio en el que podamos sentirnos gobernados por la manipulación de los miedos. Es tiempo de dar respuestas para no dejarnos llevar por la sociedad de la indiferencia y en el problema de la realidad que sufren nuestros mayores, la política tiene mucho que decir y de hacer.

domingo, 23 de enero de 2022

No lo comprende nadie....

#SoyMayorNOidiota"....Durante esta semana seguro que hemos oído hablar de esta campaña y de la petición de una persona mayor que inició una recogida de firmas contra la política de funcionamiento de los bancos. Sí, ese sitio donde tenemos nuestros ahorros o por donde cobramos nuestras nóminas. Ese lugar que se lleva comisiones por las operaciones que hacen con nuestro dinero y que nos cobran por tenerlo depositado. Ese rincón donde antes nos rentaba algunos eurillos y que hoy se está caracterizando no solo por cobrarnos cada trimestre, sino porque cada día nos dan menos servicios de atención de forma directa y personal. Ese espacio donde antes había confianza porque hablabas con una persona y donde hoy cada día más estas empezando a hablar con una máquina que en muchas ocasiones no responde o sencillamente donde hay muchas personas que están siendo excluidas porque no las entienden ni tienen quien le ayude.

He estado comprobando durante unos minutos como avanzaba el marcador de firmas de la campaña change.org/SoyMayorNOidiota. Al paso que lleva es cuestión de unos días el que se superen más de 500.000 firmas. Y como dice Carlos en la carta que le ha enviado al Gobernador del Banco de España: "somos perfectamente capaces de manejar nuestro ahorros, pero las trabas tecnológicas nos incapacitan para cualquier operación. Estamos bastante hartos y tristes también. Porque sentimos que nos están apartando". Apartando y excluyendo también, porque en una ciudad hay muchos recursos a donde poder acudir, pero hay en muchos pueblos donde no hay ya oficinas y tampoco existen cajeros. Aún con mayores dificultades si cabe, porque en nuestros pueblos hay muchos mayores que para poder sacar el dinero mensualmente de su pensión, tienen que procurar o apoyarse en alguien que los acerque a la oficina más cercana de su pueblo o al pueblo más cercano. 

En los últimos años estamos comprobando cómo la banca, con sus planes de reestructuración, está cerrando cientos de sucursales y despidiendo o jubilando de forma anticipada a miles de trabajadores que atendían las necesidades de forma personal de todos los clientes. Ahora están intentando que todo lo hagamos a través de los cajeros o por las aplicaciones online. Nos meten lo de la banca móvil a la mínima oportunidad. La revolución tecnológica está siendo uno de los sistemas que el capitalismo está utilizando para reducir costes y aumentar beneficios. Ahí están los resultados de la banca, no son negativos para ellos, hoy ganan dinero hasta por lo que antes pagaban. 

La desaparición de sucursales bancarias en muchos de nuestros pueblos se está produciendo desde hace un tiempo y desde los Gobiernos autonómicos o desde las diputaciones se ha optado en algún caso por habilitar acuerdos para instalación de cajeros o formalizar acuerdos con otras Instituciones en aquellos sitios donde no hay oficinas. Es una respuesta a la exclusión financiera que sufren esos pueblos y que hay que aplaudir, pero no puede ser que esa sea la única respuesta. Una Administración tiene que facilitar y gestionar muchos recursos a sus ciudadanos, pero hasta qué punto tiene que cubrir los servicios que una empresa privada abandona. Hay que encontrar el argumento desde los Gobiernos que obligue a los bancos a cubrir esos servicios porque un día crecieron gracias a nuestro dinero y hoy siguen con grandes beneficios. Los bancos deben dejar de ser la muestra del capitalismo deshumanizado y mostrar la sensibilidad suficiente para que sobre todo nuestros mayores puedan seguir desarrollando y viviendo con un mínimo de dignidad con sus ahorros.

Es muy triste y quiero quedarme ahí....el trato inhumano de los bancos a las personas mayores. Hay testimonios dramáticos, que llegan a la humillación al pedir ayuda en un banco y que les hablen como si fueran idiotas. Por ahí el slogan de la campaña. No puede ser que desde la política no se encuentre una respuesta a este gran problema. No puede ser que una campaña iniciada por un pensionista esté convirtiéndose en un clamor social nacional y no se regule y obligue desde la política a resolver esta situación, cuando hace poco tiempo fue nuestro dinero, el dinero del Estado, el que ayudó a la banca a no caer en quiebra. No podemos dejar que a nuestros mayores no se les trate con dignidad. No podemos consentir y dejar en la exclusión a toda una generación que luchó y trabajó duramente por dejarnos una sociedad  más moderna y más justa.....#SoyMayorNOidiota.

domingo, 16 de enero de 2022

El poder del relato....

Llevamos tan sólo unos días de este nuevo año y nuestros políticos han empezado como acabaron. Unas nuevas elecciones y otras en perspectivas y ya está. A lo suyo y menos a lo de todos. A lo suyo quiero decir, a sus estrategias y al tacticismo electoral. Porque a estas alturas casi todo es estrategia electoral e interés. Ya casi se han cargado el relato de un acuerdo al que se llamó de histórico, como fue el acuerdo de la reforma laboral. Y ahora venga a hablar de lo que otros colocan en la red y se les compra el mensaje y así ayudan a formar un bulo al que le damos más crédito del que realmente tiene. El Gobierno empeñado en aparecer más como un Gobierno formado por dos partidos o gobiernos en vez de cerrar filas. Y es que cada vez que hay un "conficto" se empeñan en querer aparecer para alimentarlo y menos para solucionarlo. El ejemplo de esta semana lo tenemos con las declaraciones sobre las macrogranjas de las que ya nadie se acuerda de la realidad de las palabras pronunciadas por el Ministro y hemos pasado a calificar como lamentables las mismas, dándole pábulo a la tergiversación y alimentando con ello los pronunciacimientos de la derecha y de algunos responsables autonómicos del propio partido mayoritario que apoya al Gobierno, que viendo alguna comparecencia parece que se lo han tomado a risa.

En los últimos tiempos y ahí están las encuestas de todas las tendencias públicas y privadas, se viene mostrando una gran preocupación sobre las crisis de las instituciones democráticas, la falta de interés en la política, el cada vez mayor decrecimiento del apoyo a la democrcia como el mejor sistema, la caída de las confianza en las instituciones y en los políticos. Todo ello no es nuevo, pero refleja claramente la insatisfacción política cada vez mayor de los ciudadanos y de ahí la creciente polarización que estamos viendo. Un libro que pude leer hace algún tiempo investiga sobre cómo mueren las democracias y reflexiona sobre el equilibrio y separación de poderes, además de la importancia de la negociación y construcción de acuerdos en beneficio y fortalecimiento del sistema político y democrático de los países. Remarca que las democracias no mueren por asaltos o golpes de Estado, sino que su debilitamiento comienza en las urnas, fortaleciéndose con la descalificación de los oponentes y toca su punto más álgido con la transgresión y ocupación de las instituciones y organismos con personas leales a los gobiernos, quienes protegen y salvaguardan los intereses particulares en vez de ser los equilibrios y contrapesos del poder.

Sigo pensando que la política que más valoran los ciudadanos, es aquella que comprende pequeños grandes gestos que adquieren un gran valor para las personas. Y es posible que estos dos últimos años todos hayamos tenido algún espejo de esos gestos que nos pueden servir como un relato para nuestra historia. Me lo decía hace unos días un vecino. Lo que estaís haciendo desde la Asociación se conseguirá o no, se tardará más o menos, pero estáis intentando hacer algo para que pueda despertar lo que lleva mucho tiempo dormido. Intentar cambiar las cosas lleva tiempo como todos sabemos, pero hay que convertir en oportunidad aquello que sin ser nuevo, ha llegado a ser una necesidad porque es una realidad.

Cuando a diario escuchamos o vemos algunas fotografías de lo que nos cuentan que es la realidad, nos paramos a pensar en el tiempo que vivimos. O en el relato que nos quieren contar. Por eso cuando oigo hablar de las exenciones o derechos que quiere tener un tenista, de las macrogranjas, de los líos del Gobierno de coalición, de Berlusconi otra vez, de las fiestas durante la pandemia en la sede del primer ministro inglés, del rebote que los farmaceúticos se han cogido porque se haya regulado el precio de los test, de lo disparado del IPC, del precio de la luz y de los combustibles, de la pandemia-gripe que nos quieren colar y de tantas cosas más....reflexiono y me reafirmo en mi preocupación que todo esto que forma parte de la vida y del espacio que compartimos, es un relato de un momento raro en el que gana más espacio y aumenta la frontera de la desigualdad y me surge la duda de si todo ello no nos está desconectando y haciéndonos más individualistas y encerrados en nosotros mismos.

domingo, 9 de enero de 2022

Necesidad de más empatía....

Hay ocasiones en que nos encontramos en la prensa escrita con un buen artículo de algún ilustre escritor, que nos hace levantar la mirada unos segundos una vez que lo terminamos de leer. También sucede cuando acabamos algún capítulo de un buen libro que nos ayuda a continuar sin descanso con el siguiente. Nos hacen reflexionar sobre lo que cuentan. A veces buscamos algún significado o cercanía con el momento o con algún reencuentro que hayamos tenido o que hayamos visto. De alguna forma nos introducimos a través de la lectura en su interior. Nos hacen recordar otro tiempo y también nos colocan ante el espejo de una realidad que se muestra a veces insoportable, aunque también nos hacen albergar esperanzas e incluso nos abren caminos para valorar la oportunidad de cambiar algunas actitudes o sencillamente algunos registros de los muchos en los que nos podemos encontrar por estar suscritos en páginas web o en grupos de redes. En resumen, nos hacen pensar sobre experiencias a las que hoy quizás dedicamos poco tiempo a reflexionar.

En estos últimos días la lectura de un artículo de Manuel Vicent titulado "A la carta" me hizo reflexionar sobre lo de borrar o cambiar algunos registros o desplazar el dial a otro lado. Lo finalizaba diciendo que "una persona decente no debería permitir que otros le impongan el menú de su mierda informativa en el plato y que sin necesidad de ser un héroe uno debe elegir a la carta lo que desea ver, oír, pensar y creer". Puede que sea el tiempo o las experiencias vividas, pero desde hace tiempo yo al menos me propuse seleccionar. Una buena amiga me lo decía: a la edad que tenemos nos hemos ganado el derecho al espacio de seleccionar. De seleccionar a dónde vamos, cómo vamos, con quien queremos ir, lo que quiero ver y oír, como también lo que quiero creer. No es porque tengamos más posibilidades que ayer para hacerlo, que también, sino porque precisamente el tener más recursos nos da la libertad para decidirlo.

Pienso que lo de seleccionar lo hacemos cada vez más gente. Porque en general en casi todos los ámbitos y espacios políticos unos y otros nos están dando motivos para ello y creo que no sólo ya se ha convertido en una cuestión por la edad, sino porque considero que es un ejercicio muy saludable y recomendable. Nos evita caer en tentaciones y discusiones que no llevan a ninguna parte. No se trata como sucede en muchos casos cada principio de año en relación con los buenos propósitos. No es una cuestión de aquello de empezar acudiendo al gimnasio y comprobar lo complicado que resulta cumplir con regularidad lo que nos proponemos y al final optamos poco tiempo después por dejar de ir. Se trata de proponernos algo más sencillo. Algo que no cuesta nada pero que tiene mucho valor. Se trata de ser capaces de ponernos en el lugar del otro. De ser capaces de tener más empatía.

Llevamos dos años de sobresaltos y durante este tiempo hemos tenido muestras de mucha gente poniéndose en lugar del otro. Deberíamos haber aprendido de ellos y ellas a las alturas de este viaje donde hemos recorrido el alfabeto griego con alfa, después delta y ahora ómicron y esperando no tener que llegar a omega, que aquellos propósitos de que después de pasar esto íbamos a salir siendo mejores fueran reales y consiguiéramos ser todos y todas un poco más empáticos, porque conociéndonos a nosotros mismos seríamos más capaces de conocer y ayudar a los demás. 

Por ello creo que hay que darle más veracidad e importancia a la realidad y menos al relato. Ser más realista sobre los problemas y menos pragmático en las respuestas. Más ponerse en el lugar del otro como búsqueda del encuentro y menos buscar el conflicto como excusa para el "y tú más". Este último tiempo nos ha marcado a todos y todas. Como propósito al menos para éste año, deberíamos practicar más el ejercicio de la empatía como fórmula para recuperarnos y fortalecernos como personas y pensar si el futuro que hoy estamos creando es el mejor legado posible que queremos para los nuestros.